El precio de la carne no saldrá indemne - Por Ignacio Iriarte (*)

Por primera vez en dos años, la faena aumentó en forma interanual: en octubre fue de unas 910 mil cabezas, mayor que la de octubre de 2010.

Por
02deDiciembrede2011a las07:12

Fuerte baja en los recuperos percibidos por los frigoríficos y por los pagados a los usuarios, especialmente a los que compran en Liniers, con muchos matarifes chicos que ya están recibiendo unos pocos centavos por faenar. Todo el mercado afectado por la caída del cuero, que acumula entre 35 y 40 por ciento en cinco meses. Caen también el sebo y las achuras, éstas algo menos. Los compradores de hacienda transfieren parte de su menor poder de compra (no menos de 150 pesos por animal liviano) al valor de la carne que va a carnicería, e intentan pagar menos el ganado. Pero la oferta es baja y por eso la caída del precio de la hacienda no es más pronunciada.

Muy débil la vaca, afectada por la caída del recupero y el cuero, que afectan especialmente a esta categoría, y por las primeras señales de retracción del consumo, que en los últimos meses había llevado a la vaca gorda a precios altísimos. Más entonado el ternero y el liviano en general, porque se va agotando lo que proviene del feedlot y de la suplementación intensiva. Se defienden el novillo y novillito, porque la escasez le marca un límite a las bajas.

Por primera vez en dos años la faena de octubre (910 mil cabezas) es más alta que la de hace un año. Las caídas en la faena, respecto a 2010, venían estrechándose mes a mes, y en octubre la faena supera al registro del año pasado. Sigue siendo una oferta un 35 por ciento inferior a la de dos años atrás, pero todo indica que la matanza dejó de caer. La oferta de carne, potenciada por un peso medio que se ubicaría entre 233 y 235 kilos, resulta en octubre de 214 mil toneladas, contra las 203 mil toneladas de igual mes del año pasado. En octubre se habrían consumido unos 57 kilos per cápita (equivalente anual) y se habrían exportado unas 22 mil toneladas de res con hueso, equivalentes a unas 264 mil toneladas anuales.

Si se ratifica la estacionalidad de la oferta de los últimos siete años, la oferta de ganado para faenar en octubre habría tocado su máximo anual, para declinar hacia fin de año, continuando luego la caída en el verano y tocando el mínimo de faena en marzo. El feedlot este año contribuirá poco y nada a compensar este defecto de oferta, porque está con índices muy bajos de ocupación (54 por ciento) y con tendencia a la baja de animales encerrados, como sucede todos los años para esta época.

Esta menor oferta de ganado serviría en principio nada más que para compensar por unos meses las señales negativas que está dando la demanda, afectada por la fuerte baja en el precio de los subproductos, por la saturación del mercado con carne de pollo muy barata, por las primeras señales de la desaceleración de la actividad económica y por el fuerte ajuste tarifario que se viene.

La carne vacuna es un producto de consumo masivo y tendrá que sufrir en algún momento el efecto de la crisis internacional y local que se avecina; no puede mantenerse indemne.

Los criadores siguen recibiendo un precio excepcional por el ternero, el más alto en 30 años, tanto a moneda constante como en dólares, como consecuencia de que al precio muy alto que tiene el gordo hay que agregarle un sobreprecio del ternero en relación al gordo sin antecedentes.

(*) Analista del mercado ganadero y de carnes.

Temas en esta nota