Aprocer, una SA de pequeños productores en la cadena porcina
Entre Impira y Matorrales construyen una granja que albergará a 250 madres, con genética brasileña.
Un relevamiento realizado por el Inta en la zona de influencia de esta ciudad del departamento Río Segundo mostró que, en general, el modelo porcino adolece de grandes deficiencias. Sobre una muestra de 70 establecimientos, con 2.500 madres en total, sólo cuatro granjas exhiben indicadores de alta eficiencia. En el resto, la mayoría está produciendo a la mitad de su capacidad.
Romper el círculo. Con este escenario como referencia, y con el ojo puesto en producir cada vez más lechones, un grupo de productores de la región comenzó a analizar la posibilidad de asociarse. El objetivo apunta a cortar el círculo vicioso que mantiene a la producción de cerdos subordinada a la agricultura, por culpa de una ineficiencia que no hace más atractivos sus resultados económicos.
La iniciativa comenzó a tomar forma. Con la gestión del Inta y de la filial Oncativo de la Federación Agraria Argentina (FAA), 25 pequeños y medianos productores han colocado la piedra fundacional de Aprocer.
Se trata de una sociedad anónima que tiene en construcción, entre Impira y Matorrales, una granja de reproducción para 250 madres de genética brasileña. “En vez de tener 25 establecimiento con indicadores poco desarrollados, buscamos hacer uno con un nivel productivo de alta eficiencia”, explicó a La Voz del Campo Francisco Servetto, presidente de Aprocer.
