Sembrando ganadería

Buscando completar el ciclo ganadero, con engorde incluido, once productores de Corrientes armaron un pool de siembra para sembrar maíz en lotes que cada uno le alquila al conjunto. Luego, se reparten el grano de acuerdo a lo que cada uno invirtió.

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Sembrando ganadería
27deAgostode2013a las15:23

Cada vez existe más tecnología para la producción agropecuaria, pero el ingenio y la innovación en las formas de organizarse siguen siendo la mejor herramienta para ser competitivos. Eso pensó un grupo de productores ganaderos correntinos, que para poder intensificar su producción de carne formó un pool de siembras y en esta campaña que se inicia se autoabastecerá de maíz en una zona en la que ese alimento tiene un altísimo costo.

Se trata del grupo CREA Taragüí, que se formó hace cinco años y es el grupo argentino más joven del movimiento CREA.

Clarín Rural conversó en Corrientes con algunos de sus once miembros, que explicaron cómo funcionará este sistema y cuáles son sus objetivos.

Casi todas las empresas que conforman el grupo están en el centro de la provincia de Corrientes, entre las localidades de Goya y Perugorría, y algunas un poco más al norte, cerca de Santa Rosa. Inicialmente eran todos establecimientos de cría pero luego fueron incorporando la recría y ahora buscan llegar a terminar toda su hacienda. Ya no queda ninguna empresa que sea puramente criadora. “El cambio fue muy rápido, se dió en los últimos cinco años. Ahora estamos en un proceso de transformación que empieza a requerir de mucho insumo, mucho forraje”, dice Gastón Velar, uno de los miembros. En promedio, sus rodeos tienen 3.500 cabezas.

El norte de Corrientes no está acostumbrado a tener índices productivos demasiado altos, pero la situación ya comenzó a cambiar. “Hay otros CREA que son mucho más fuertes históricamente en la cría, pero nosotros ahora estamos hablando de porcentajes de preñez de casi el 85%. Entonces lo que buscamos es mantener ese índice y aumentar la carga por hectárea”, explica Francisco Velar, hermano y socio de Gastón. Actualmente la carga promedio es de 0,65 animales por hectárea.

Tradicionalmente, en Corrientes se ajusta la carga animal a la entrada del invierno. En verano, con una carga de 0,6 o de 1,2 animales por hectárea las ganancias de peso son las mismas porque hay mucha disponibilidad, pero cuando llega el invierno no es así. “Por eso nosotros apuntamos a tener una carga de verano y cubrir luego el bache con la suplementación”, dice Carlos Tomás Perrens, otro de los socios.

Hace tiempo que en la zona hay pasturas estivales, y en algunos campos ya se empezó a hacer verdeos de invierno. Pero ahora llegó el momento de empezar con la agricultura. “Hacemos hincapié en ser eficientes en la cría, que es el primer paso, y para eso es importante contar con suplementación. El forraje va a ser usado para todas las etapas productivas”, explica Alfredo Meabe.

El maíz para alimentar a la hacienda correntina se puede conseguir en Salta, pero el flete hasta Corrientes es muy costoso y hace que sea más conveniente producirlo localmente, aunque los rindes sean mucho más bajos. Según los cálculos que hizo el grupo, un maíz puesto en el campo, en la zona, está a alrededor de los 950 pesos.

Es por eso que el grupo decidió formar un pool en el que incorporaron a su asesor, Mariano Pizzio, como socio. “El pool siembra en un 80% sobre tierras de los miembros del CREA, pero se considera que todas las tierras son alquiladas y se paga un porcentaje de la cosecha (que es variable en función del rinde) a los dueños de la tierra”, explica Pizzio, quien aporta su trabajo como capital para la sociedad. Si el dueño del campo saca menos de 3.500 kilos, no se le paga arrendamiento, por lo que deberá preocuparse por el manejo adecuado de sus lotes.Luego, se reparten el maíz de acuerdo al porcentaje de la inversión total que aportó cada uno.

Lisandro Mantilla hace agricultura en su campo desde hace pocos años, y es el único del grupo con esa experiencia. “Hoy el rinde de indiferencia del maíz es de 3.500 kilos, algo muy factible de alcanzar. Hay campos en los que sacamos 8.000 kilos”, dice. El promedio de los grupos CREA de la región, según los productores, es de algo más de 5.000 kilos.

“Cuando uno tiene que sembrar pocas hectáreas, en una actividad que no conoce y que implica muchas complicaciones de logística, no lo puede hacer. Entonces se necesita un volumen más grande. No es lo mismo contratar a un profesional para 50 hectáreas que para 500”, dice Gastón Velar.

El pool busca satisfacer la propia demanda de forrajes. El primer año, éste, se sembrarán 570 hectáreas repartidas en seis establecimientos, pero la idea es que el área crezca porque las necesidades de forraje aumentarán. Pizzio, con la ayuda de Fernando Ruiz, fue quien diseñó el mapa de área a sembrar y por estos días están comenzando la primera implantación.

El aumento en la carga animal irá de la mano del porcentaje de agricultura que se haga. “Podemos elevar la carga haciendo agricultura en función de la ganadería. Aún no sabemos cuál es el techo”, dice Gastón Velar. Y Perrens agrega: “Siempre pensamos en la agricultura para la ganadería, porque la lejanía de los puertos y los rindes marginales hacen que no sea viable la agricultura para comercializar granos”. El costo de transporte de una tonelada de arroz de Corrientes al puerto de San Lorenzo, según indica Perrens, es más caro que del puerto de Buenos Aires al puerto de Rotterdam. “La incidencia del costo del flete es enorme”, dice.

La estrategia está bien pensada. El CREA Taragüí contará muy pronto con sus propios granos para intensificar la producción de carne, y el modelo podría ser replicado en el futuro en muchas zonas ganaderas alejadas de los puertos. Pero lo más valioso, tal vez, es la experiencia de traspasar los límites de la empresa para perseguir objetivos comunes. “En esta experiencia hay mayor interés en desarrollar un espíritu asociativo que desarrollo económico”, afirma Pizzio. Y Mantilla lo apoya: “Hay empresas que no estaban preparadas para lanzarse a esto y lo van a lograr gracias a que el grupo entero lo hace. El mismo grupo te motiva”.

En el horizonte aparece el sueño de terminar toda la hacienda en un feedlot propio y crear un sello de carne del CREA Taragüí, pero como dijo un famoso pensador: hay que ir “paso a paso”.

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