Y el cereal se la banca, a pesar de todo

La genética del maíz permite buscar potencial en fechas de primera y estabilidad en las fechas más tardías. Además, el cultivo es central para una rotación sustentable. Destacan que se pueden obtener buenos rindes

Por
Y el cereal se la banca, a pesar de todo
23deSeptiembrede2013a las06:42

Contra algunos que no ven al maíz como la mejor alternativa para esta campaña de verano, varios datos demuestran que el cereal todavía se mantiene como una opción bien competitiva.

Los poco optimistas se apoyaban en la escasez de lluvias en muchas regiones productivas, a pocos días de empezar la ventana óptima de siembra del cultivo, y en la tendencia bajista en el precio de pizarra.

Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar a partir de la llegada de las precipitaciones al final del invierno. Además, al hacer un análisis preciso de la actual relación de precios, surge un resultado favorable. Así lo sostuvo Fertilizar Asociación Civil, que planteó esta semana que sembrar maíz es una opción ventajosa también en esta campaña.

Durante una gira organizada por la entidad por el nordeste de Buenos Aires, en la cual el foco estuvo puesto en los cereales como maíz y trigo, Víctor Accastello, vicepresidente de Fertilizar, comentó que muchos tomarán la decisión de siembra del cultivo a último momento. El ejecutivo presentó los resultados de una encuesta hecha por la asociación que muestra que la intención de siembra del maíz, hace un mes, tenía un alza en la superficie del 2% sobre la campaña anterior.

Sin embargo, Accastello aclaró que desde el momento de la realización de la encuesta empezaron a faltar las lluvias que recargan los perfiles y por eso se dudó de que realmente se concretara la suba. “Ahora, buena parte dependerá de cómo siga el clima, pero habrá rentabilidad”, señaló.

Justamente, la rentabilidad es un punto central para el productor maicero, considerando la alta inversión que requiere este cultivo por hectárea.

En este apartado, asociado a los costos de producción, Accastello habló sobre la fertilización. Reconoció que el precio del maíz no es el mejor, pero puntualizó que tanto los fertilizantes nitrogenados (refiriéndose a la urea) como los fosfatados (tomando como referencia el fosfato monoamónico) están acompañando la caída del grano.

De esta manera, la relación de precios en cada uno de esos casos se asemeja a la de la campaña anterior. El ejecutivo hizo también una comparación, tomando los precios actuales, entre los márgenes económicos de un maíz fertilizado y uno no fertilizado, y sostuvo que una buena nutrición “es el mejor negocio”.

No sólo recordó que un planteo fertilizado aumenta su rendimiento, sino que precisó que los kilos extras obtenidos por la fertilización generan una renta de 105% sobre lo invertido en los nutrientes necesarios.

“¿Qué inversión entrega una rentabilidad de esta magnitud en seis meses?”, se preguntó.

El ejecutivo no solo se centró en aspectos técnicos, también manifestó que hay todo un contexto local y mundial que necesita maíz. Afirmó que hay un aumento en la demanda externa e interna de maíz para la alimentación animal y la fabricación de etanol, y que su siembra aporta muchos beneficios a las rotaciones y la conservación de suelos.

Considerando las ventajas agronómicas del cultivo, Manuel Ferrari, técnico del INTA Pergamino, se refirió a la importancia del cultivo en la rotación y el manejo de la fertilización.

Respecto al primer punto, dijo que el maíz permite mayor diversificación productiva y económica, genera un incremento en el rendimiento global de una rotación y ayuda como una herramienta dentro de las tecnologías de procesos que hacen al manejo sanitario. El técnico manifestó su preocupación por la baja reposición de nutrientes que se hace en los cuatro cultivos más importantes del país. Dijo que en la última campaña solo se repuso el 53% del fósforo extraído y el 33% del nitrógeno y el azufre.

En el caso del maíz, y tomando los costos de producción actuales, Ferrari cuestionó que el productor ponga tanto énfasis en elegir el híbrido a sembrar, que representa el 32% de los gastos directos, y no haga lo mismo al momento de la fertilización, cuando fertilizar representa el 33% de los gastos.

Así como el potencial genético del híbrido supone mayor rendimiento, hacer una fertilización ajustada también aporta en ese sentido, recordó Ferrari. Y puntualizó que hay que respetar dos principios básicos de las buenas prácticas de manejo: el diagnóstico y la tecnología de aplicación. El primero permite hacer una adecuada elección de la dosis, según la disponibilidad, mientras que la tecnología de aplicación se asocia a otros puntos clave como la fuente, el momento y la localización del fertilizante.

Entre estos datos, quedó en claro que el maíz es una opción, también en esta campaña.

Temas en esta nota