La suba de tasas preocupa al BCRA

En algunas entidades se sorprendieron en estos días porque, en los llamados de rutina que los funcionarios del organismo les hacen casi diariamente, preguntan con más insistencia sobre cada movimiento que notan en los costos de los préstamos.

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La suba de tasas preocupa al BCRA
18deOctubrede2013a las08:17

La suba de tasas que los bancos aplicaron durante las últimas semanas empieza a preocupar, de a poco, a Mercedes Marcó del Pont. En algunas entidades se sorprendieron en estos días porque, en los llamados de rutina que los funcionarios del organismo les hacen casi diariamente, preguntan con más insistencia sobre cada movimiento que notan en los costos de los préstamos.

Desde la propia entidad oficial reconocen estar atentos a la evolución de las tasas que afectan al sector productivo. Y de haber entablado conversaciones con algunos grandes sectores de la economía, como cerealeros y banqueros, para aliviar la demanda de créditos a bajo costo en los segmentos que más lo necesitan.

Sucede que el dinero empieza a verse desde hace tiempo bastante más escaso. El sistema entero siente un fuerte drenaje de pesos en las cuentas a la vista y debe salir a captar liquidez con retornos más atractivos en los plazos fijos que, más tarde, terminan por trasladarse a los créditos. Las entidades se apuran a ajustar las tasas de aquellas líneas que todavía no están reguladas: adelantos en cuenta corriente y documentos (pasaron del 20% al 24% en sólo un año), y el call money, que rige para préstamos de cortísimo plazo entre entidades, y que esta semana llegó a subir dos puntos porcentuales (del 10,5% al 12,5% anual).

Frente a esto, en el Banco Central decidieron monitorear mejor la evolución de las tasas en pesos. "Siempre preocupa que suban. Ahora seguimos más de cerca especialmente las que tienen que ver con el sector productivo", se limitaron a responder desde el organismo. La preocupación es más explícita por teléfono, según cuentan los propios banqueros, cada vez que un funcionario se comunica con las mesas de dinero o la tesorería de una entidad. 

El esfuerzo, dicen, no muere ahí. La semana pasada, el Central salió a pedir ayuda a las grandes cerealeras para que volvieran a tomar todo el financiamiento que pudieran en el exterior. Calculan que, a lo largo de este año, cancelaron unos u$s 2.000 millones que golpearon directamente (en ese monto) el stock de reservas por temor a que una devaluación incrementara sus compromisos financieros en el futuro y que para reemplazarlos tomaron unos $ 11.000 millones de préstamos de bancos locales que pusieron presión sobre las tasas y le restaron financiamiento a otras empresas.

Ahora, el organismo les pidió empezar a recomponer esas líneas de financiamiento del exterior. En respuesta recibió el compromiso de obtener unos u$s 600 millones antes de fin de mes y unos u$s 2.000 millones antes de fin de año. "Además del tema de recomposición de reservas es importante que no haya una excesiva presión en el mercado de pesos en detrimento del financiamiento a pymes y de las tasas", completó una fuente oficial. El propósito, dicen, es doble: lograr que ingresen divisas al país, primero, para nutrir de ese modo las reservas del Banco Central; y segundo, desplazar a las cerealeras del mercado local de crédito bancario en pesos, en el que este año ganaron más protagonismo, para aliviar la demanda y evitar una estampida de las tasas de interés.

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