Precios deprimidos jaquean a la ganadería

Con valores de hacienda en pie que prácticamente no se han movido en los últimos dos años y sin salida exportadora, los precios al final de la cadena se mantienen en baja. El sector pierde rentabilidad.

Por
Precios deprimidos jaquean a la ganadería
02deNoviembrede2013a las07:01

Con un sobrado abastecimiento del mercado interno, y la opción exportadora desalentada por problemas de competitividad, quienes participan en distintos segmentos del negocio de la carne bovina coinciden en que no cabe esperar, en lo inmediato, una tonificación de los precios. 

Los referentes consultados aseguran que el mercado doméstico está sobreofertado y que, al menos durante los próximos 2 o 3 meses, no cabe esperar movimientos en los valores de la carne vacuna al consumidor.

El presidente de la Específica de Ganadería de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, Martín Caro, es terminante al afirmar que no ve un aumento en el precio del novillo gordo para los próximos meses, porque la demanda está sobreabastecida. Advierte que "hoy, la cadena productiva de la carne, en su conjunto, pierde plata".

Por su parte, José de Carolis, referente de los matarifes en Mendoza, coincide en que es poco probable un incremento en el precio de la carne. "En estos momentos no creo que vaya a aumentar, porque hay mucha oferta. Más adelante podría ser, porque el precio no es rentable".

Precios atrasados

Caro, que gerencia un feedlot en el departamento sureño, sostuvo que se han tonificado un poco los precios de la invernada.

El productor lo atribuye a razones estacionales; porque la hacienda que queda, de esa categoría, son animales "cola de destete", ya que la mayor parte de los terneros fueron destetados entre febrero y mayo.

De todos modos, aclara que sólo un número menor de criadores pueden aprovechar esa leve mejora en el precio que, "está muy lejos de compensar el aumento de costos de producción de los últimos tres años. Son pocos los criadores que pueden aguantar la invernada hasta esta época del año, tiene que ser algún productor que tenga el suficiente respaldo financiero para hacer una recría", señala.

En igual sentido, Oscar Galiano, productor ganadero de La Paz, señala que "este no es el mejor momento para la actividad, porque los precios están totalmente deprimidos por las políticas oficiales, fundamentalmente porque no se puede exportar". 

Y añade: "Vender un ternero al mismo precio de hace dos años, con la inflación y los altos costos que tenemos, es desalentador para el sector".

Martín Caro coincide en que el negocio de cría está con precios atrasados desde hace dos o tres años y advierte que esa leve mejora estacional en los precios de la invernada implica un aumento de costos para el que engorda. 

A ello hay que sumarle el incremento en los precios de cereales, combustibles y mano de obra. "Como el precio del gordo para faena se mantiene, el engordador está perdiendo plata", grafica Caro.

En cuanto al precio de la invernada, señala que puede fluctuar entre $ 12 y $ 13 el kilo para un ternero de alrededor de 150 a 160 kilos. Es un animal que puede ir a una recría, o directamente a un feedlot que recién saca el animal cuando está listo para faena. 

El invernador podría pagar el aumento del ternero si tuviera un aumento en el precio del gordo, que está hoy entre $ 10,50 y $ 11,50 el kilo.

En resumen, Caro, asegura que "si uno considera a la ganadería como un todo o se imagina a un productor integrado, el conjunto de la actividad, hoy, está perdiendo plata, porque los números no cierran para el criador ni para el engordador".

Después de las Fiestas

Desde el sector especulan con que los precios se sinceren antes de fin de año. En este sentido, el empresario de San Rafael vería "razonable que el precio del gordo se sincerara, y se alineara con los valores de la economía real y con los de otros alimentos, como los vegetales". 

Pero no cree probable que aumente el precio de la carne al menos en los próximos 60 días, considerando que la demanda está suficientemente abastecida; más aún, señala que el mercado está sobreofertado.

Por eso dice que "lo que resta del año va a ser malo para la actividad". Subraya que "la hacienda en pie tiene los mismos precios que hace tres años; y si el mercado de invernada está con cierta firmeza es por razones estacionales, porque hay menor oferta". 

José De Carolis, en tanto, cree que "probablemente pasadas las Fiestas vamos a tener novedades; pero antes, no creo. Por ahora, la gente difícilmente vaya a convalidar aumentos de precios por el deterioro que ha sufrido el poder adquisitivo de los ingresos".

El empresario matarife estima que "después de las Fiestas, cuando empiece a escasear el gordo, podría recuperarse el precio. Hoy los engordadores están comprando menos invernada, porque no les cierran los números. Para hacer una diferencia tienen que aumentar 100 kilos a un animal, y eso, al precio que tiene el cereal, no es rentable".

Perspectivas para el sector

El ganadero paceño Oscar Galiano dice que "si seguimos como vamos, vamos por mal camino". 

Apunta que "el pollo y el cerdo tienen problemas porque aumentó el precio del maíz. Los márgenes para el engordador se achican, y entiendo que, aun cuando los precios del ternero de reposición están bajos, con un novillo gordo de $ 10 ó $ 10,50 el kilo, tiene que estar perdiendo plata". 

Galiano afirma que "lamentablemente, en vez de crecer, el rodeo a nivel nacional va decayendo, porque la gente se desalienta y sale del sector". 

Estas consideraciones se corresponden con las advertencias que, desde hace unos meses, vienen planteando entidades nacionales del sector. Es que, la mayor proporción de hembras enviadas a faena, evidencia que se frenó el proceso de retención de vientres. De esta manera, no cabe esperar que se siga recuperando el stock bovino nacional. 

Ratificando esta observación, el sanrafaelino Martín Caro señala que "se ven más hembras en el mercado de invernada, con destino a faena". 

En este sentido, Mendoza -a pesar de una leve recuperación- no escapa a la realidad nacional, y sus existencias de ganado vacuno se muestran en los niveles más bajos de los últimos años.

Futuro posible

Desde lo productivo, y a pesar de la coyuntura, el criador Oscar Galiano cree que "el futuro es alentador" y que, "para adelante, la actividad tiene que seguir creciendo, porque la gente -sobre todo en nuestra zona- va a seguir buscando alternativas de menor riesgo, particularmente climático".

Destaca que "en los últimos 15 o 20 años el contexto de la ganadería en Mendoza ha cambiado enormemente, desde el clima hasta el tipo de hacienda y el manejo del rodeo. Esto se refleja en que ahora viene mucha gente a buscar el ternero mendocino, porque de acá salen animales de primera". 

"Hay varios inversores de afuera que están poniendo los ojos en nuestros campos, que son muy buenos y más accesibles que los que están en zonas donde la ganadería no puede competir con la agricultura", dice Galiano.

Por otra parte, en términos comerciales, Martín Caro remarca que "la expectativa de siempre es recuperar los mercados de exportación, que es lo que puede hacer cambiar esta situación de demanda sobre abastecida. Estamos seguros de que la recuperación de los mercados de exportación no implicaría de ninguna manera desabastecer el mercado interno, porque los cortes de exportación no son los que más se consumen dentro del país".

Señala que "los productores mendocinos seguimos interesados en recuperar negocios que en algún momento se hicieron con Chile, porque tenemos plantas frigoríficas habilitadas. Si bien, por lo general, Chile compra vaca gorda y novillo pesado, este es un mercado que tiene nichos interesantes para el novillo". 

Y recuerda, en ese sentido, que hace unos años se vendió carne de novillo (animales de 400 a 440 kilos). "Del Matadero-Frigorífico San Rafael salían los equipos de frío con carne de novillito, por cortes, envasada al vacío y en cajas, con todo el valor agregado". 

Caro señala que el resto de los cortes de la res se vendía dentro del mismo departamento. 

"Era un negocio interesante, además de la vaca gorda y del novillo pesado, que era lo que en mayor medida salía para Chile".

Temas en esta nota