Viveros de forraje, innovación contra la sequía

Una fundación y una cooperativa de Churqui Cañada lanzaron un sistema de producción hidropónica de pasturas para ganado. Se usan bandejas puestas en "rack" canalizados, que permiten recuperar 50 por ciento del agua.

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Viveros de forraje, innovación contra la sequía
18deNoviembrede2013a las06:57

Churqui Cañada sufrió, como todo el norte cordobés, las consecuencias de la sequía de los últimos años con la mortandad de ganado caprino, una de sus principales actividades económicas.

En esta localidad del departamento Tulumba, a 140 kilómetros de la capital cordobesa, una innovación tecnológica desarrollada por fuerzas locales y organismos públicos daría solución al problema de cómo producir forrajes para animales, con un producto que a su vez se ha lanzado como nuevo modelo de negocios.

Se trata de producir alfalfa en un vivero cerrado bajo el sistema hidropónico, utilizado en muchos países, que permite hacerlo sin depender de las variaciones climáticas ni desmontar grandes extensiones.

El proyecto comenzó a gestarlo en 2008 la Fundación Consumo y Ambiente, ligado al estudio del abogado cordobés Víctor Moncada, junto a la Cooperativa de Trabajo de Churqui Cañada, plan al que se sumó luego la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Córdoba, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y su par industrial el Inti.

En 2011 entró al programa de Cadenas de Valor de la Agencia de Desarrollo Económico de la Ciudad (Adec) y luego montó viveros en Makallé, Chaco, y en Feliciano, Entre Ríos. Tras estas experiencias, en 2013 se lanzó a la comercialización con la marca de forraje Norte Verde, de manos de Consultores Pyme, firma local que asesora proyectos de base tecnológica.

Según explica Moncada, la Fundación y la Cooperativa ofrecen instalar viveros “llave en mano”, para que el productor genere el alimento para sus propios animales.

Para eso, desarrollaron dos modelos: un vivero de 20 metros cuadrados y que necesita 320 litros de agua diario, que produce hasta 160 kilos de pasto vivo diario, para dar de comer a 40 cabras; y otro de 248 metros cuadrados, que requiere seis mil litros de agua diario y que produce tres mil kilos de paso fresco por día, lo que alimenta a 650 novillos.

El vivero se monta en 45 días, más otros 10 para iniciar la producción. El primer modelo requiere invertir 200 mil pesos, el segundo implica una inversión de dos millones de pesos. Para la producción de alfalfa, advierten la necesidad de utilizar semillas de la zona, para evitar sobrecostos por traslados.

En estos casos, advierte Juan Negrini, de Consultores Pyme, el recupero de la inversión se logra en 14 meses, ya que por las características de la pastura, en el caso del ganado caprino, puede lograrse 40 por ciento más de rinde en la producción de carne y leche.

200

Mil pesos es la inversión para montar en modelo más pequeño, que produce hasta 160 kilos de pasto fresco en 20 metros cuadrados.

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