Brasil: empresas intensifican el ajuste y liquidan más negocios

A medida que la economía brasileña vuelve a desacelerarse, las empresas intensifican los ajustes para proteger sus ganancias. Caen las ganancias y las inversiones. Reducen deuda anticipando la suba de tasas de la FED

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Brasil: empresas intensifican el ajuste y liquidan más negocios
18deNoviembrede2013a las07:29

A medida que la economía brasileña vuelve a desacelerarse, las empresas intensifican los ajustes para proteger sus ganancias. Los balances del tercer trimestre muestran que muchas de las mayores empresas se centraron en volver más eficientes sus operaciones y en vender activos para mejorar sus retornos y apuntalar sus balances. Los analistas explican que las compañías están preocupadas por la deuda y los pronósticos no ayudan, por lo que están intentando vender activos no rentables o incluso algunos que sí son rentables porque necesitan dinero. Consideran que si bien esta tendencia se intensificaría en 2014, la venta de activos rentables podría pronto reflejarse en la capacidad de las empresas de generar dinero para invertir, aunque en el corto plazo las ayude a disminuir sus deudas.

Aproximadamente la mitad de las empresas del Bovespa reportaron que redujeron sus deudas netas entre junio y septiembre, pese a que el tipo de cambio elevó el costo de las deudas contraídas en el extranjero en términos domésticos. Las ganancias corporativas son la última evidencia de que la economía brasileña se ha desacelerado o quizás hasta contraído en el tercer trimestre, mientras la presidenta Dilma Rousseff intenta volver a entusiasmar al sector privado de cara a las elecciones del próximo año. Pero los costos empresariales siguen subiendo a su nivel más acelerado en casi tres años.

Algunas compañías redujeron rápidamente la escala de sus operaciones, reconociendo que los ingresos no podrían crecer como ellos esperaban. La decepcionante demanda llevó a la aerolínea Gol y al operador de celulares Telefónica Brasil a recortar repetidamente sus dotaciones. Y también hubo miles de despidos en las empresas de electricidad, luego que el Gobierno impuso rebajas en las tarifas. Constructoras como Gafisa redujeron sus nuevas obras, buscando corregir el rumbo tras una frustrada expansión. Cada quien responde a su manera al desafío, a medida que un mercado laboral recalentado y una moneda debilitada elevan los precios a pesar de la desaceleración económica. Sectores que se beneficiaron este año de los incentivos fiscales, como textiles, autopartes y electrodomésticos se preparan para el fin de los beneficios después que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, advirtió que ya no hay más espacio para estímulos en el Presupuesto federal. Además, el Banco Central comenzó a subir las tasas de interés. Frente a ese panorama, las compañías están vendiendo activos para pagar sus deudas y amortiguar el impacto de los mayores costos del dinero. La tendencia es liderada por algunos pesos pesados. Esta semana la petrolera estatal Petrobras vendió su unidad en Perú por u$s 2.600 millones y la gigante minera Vale subastó una participación de u$s 1.700 millones en el productor noruego de aluminio Norsk Hydro. Marfrig, el tercer mayor productor de carne bovina del mundo, se deshizo de su unidad de pollos para saldar unos u$s 2.500 millones en deudas y recortar sus gastos de capital. A menor escala, las aerolíneas y empresas de telecomunicaciones acordaron vender o devolver aviones y torres de transmisión. El dinero extra permitió a muchas compañías achicar sus niveles de deuda antes que la Fed reduzca su programa de compra de bonos el próximo año, lo que podría volver más escaso el financiamiento para las empresas brasileñas. 

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