Para sostener la actividad, crecen más las importaciones que las exportaciones

Pese a la escasez de dólares, el Gobierno permitió que este año las compras de bienes e insumos aumentaran 10% respecto de 2012.

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Para sostener la actividad, crecen más las importaciones que las exportaciones
02deDiciembrede2013a las07:18

Este año, uno de los dilemas que enfrentó el Gobierno fue tener que optar entre cuidar las reservas del Banco Central o permitir que la actividad económica se estancara por falta de insumos para producir. Los datos de comercio exterior de los primeros diez meses del año permiten ver que se eligió la segunda opción: entre enero y octubre, las importaciones aumentaron 10% respecto del mismo período de 2012 y las reservas cayeron en US$13.000 millones. Pero en octubre, las importaciones subieron sólo 4%, lo que muestra que el cepo se recrudeció ante la sangría de dólares.

El año pasado, cuando el entonces secretario Guillermo Moreno apretó el torniquete sobre el comercio exterior, las importaciones bajaron 7% y la economía tuvo un crecimiento casi nulo. Marcelo Elizondo, titular de la consultora DNI, apunta que “después de la caída de las importaciones en 2012, el Gobierno prefirió resignar dólares pero permitir un normal funcionamiento de la economía”. Este año el Gobierno dejó que las importaciones volvieran a los niveles que exhibían en 2011, que fue el año de mayor nivel de compras externas argentinas medidas en dólares. A la vez, el producto bruto creció en torno al 3%. “Al tratarse de un año electoral, el Gobierno prefirió resignar dólares pero no paralizar la actividad”. Casualidades o no, en el mes de las elecciones se achicó aun más el cuello de botella de las importaciones. Ese mes apenas aumentaron 4% respecto de octubre de 2012. Mauricio Claverí, de abeceb.com, señala que “fue el único mes en el año en que las exportaciones crecieron más que las importaciones. Hubo menos importaciones de combustible a causa del menor nivel de actividad. Por efectos de la política de restricciones, la demanda interna está amesetándose”.

El rol que las importaciones ocupan en la economía argentina es central. “El principal proveedor de la industria nacional son los productos importados: más del 80% de lo que ingresa al país son insumos destinados a distintos sectores de la producción”, explica Miguel Ponce, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores.

El hecho de que las importaciones se ubiquen en niveles similares a los de 2011 “implica falta de crecimiento real. Y a la vez nos da la pauta de que ese es el techo que el Gobierno está dispuesto a convalidar para 2014”, apunta Elizondo.

El grueso de las importaciones se concentra en cinco rubros: máquinas y aparatos eléctricos, sector automotor, minerales, químicos y energía y productos de plástico y caucho. Sólo las compras de combustibles alcanzan los US$9.640 millones. Dentro de toda la industria, sólo el complejo de manufacturas agrícolas es superavitario. Esto permite que siga habiendo superávit externo pese a que las exportaciones crecen al 4%.

La llegada de nuevos funcionarios al área económica abre la puerta para posibles cambios en las restricciones al comercio exterior. “Hoy hay 100 empresas que no tienen problemas para importar y más de 7.000 que sí lo tienen –por las trabas–, así que esperamos que esto sea solucionado rápidamente”, apunta Ponce. “Queremos reglas escritas, que se sepa con claridad cómo se va a operar”.

“Lo que todos esperamos es sintonía fina”, indica Adriano De Fina, gerente de la Asociación de Importadores y Exportadores (AIERA). Se esperanza con que haya cambios en la forma en que se aplica la Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI). “Nosotros creemos que las restricciones a las importaciones se tienen que ver compensadas con la promoción de las exportaciones”. Una alternativa sería “aumentar los reintegros a las exportaciones de productos industriales”, dice De Fina.

Sobre lo que viene, Claverí opina que “se va a abandonar el manejo discrecional que tenía Guillermo Moreno, que comunicaba por teléfono quién podía importar y quién no. También vemos que no se mantendrán los planes de compensación que obligaban a las empresas a inventar exportaciones para que las autorizaran a importar. Al no tener un marco normativo detrás, esta exigencia va a ser dejada de lado”. Sin embargo, estos cambios no implican el fin de las trabas. “Van a continuar las restricciones, pero se van a tratar de instaurar reglas. Eso va a ser beneficioso para las relaciones comerciales, especialmente con Brasil”. Al referirse a nuestro principal socio comercial, Claverí dice que a los brasileños “no le molestan tanto las restricciones como la falta de previsibilidad”. Pero advierte que la posibilidad de que haya cambios “va de la mano de que se puedan cerrar las canillas por donde salen dólares, o bien que se liberen algunos préstamos internacionales” que permitan fortalecer las reservas.

Con este horizonte, Claverí prevé que las importaciones en 2014 “van a crecer en torno al 3%, con un alza de la economía del 1,4%. No habrá aumento de las exportaciones y el superávit rondará los US$5.700 millones, bastante menos que este año”.

Elizondo estima que las nuevas autoridades “serán más razonables en la administración del comercio”. Y calcula que probablemente las importaciones crezcan en torno a 7 u 8%. “Imagino que habrá importaciones de bienes intermedios casi sin límites, algo de bienes de capital y piezas y partes para reposición y mucho límite para bienes de consumo y suntuarios. Van a ser muchos más quirúrgicos”.

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