China busca impulsar las reformas pero no quiere resignar crecimiento

Un periódico financiero oficial sugirió que el gobierno podría volver a fijar una meta del PBI de 7,5%. “Dar prioridad a las reformas no implica aceptar un ‘aterrizaje forzoso’”, dijo una nota.

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China busca impulsar las reformas pero no quiere resignar crecimiento
11deDiciembrede2013a las08:40

Cuando China sufrió una grave crisis de liquidez en junio, muchos analistas e inversores llegaron a la conclusión de que Beijing estaba preparada para tolerar el “dolor a corto plazo” de la desaceleración del crecimiento mientras luchaba por impulsar reformas para obtener la “ganancia a largo plazo” de una economía más equilibrada.

Sin embargo, mientras China atraviesa la segunda mitad de 2013 con apenas un bache en su ruta económica, se inició un debate sobre cuánto dolor es necesario después de todo. ¿Puede el Partido Comunista implementar un ambicioso programa de reformas financieras y transformar el modelo económico del país sin dejar de hacer avanzar el crecimiento a un ritmo tan rápido?

Esa fue la pregunta que formuló esta semana el China Securities Journal, un periódico financiero oficial. “Dar prioridad a las reformas sobre el crecimiento no significa aceptar un ‘aterrizaje forzoso‘”, manifestó en un artículo que suscitó mucho interés.

“Las políticas de estabilización del crecimiento se pueden utilizar en el corto plazo para mitigar la presión bajista de la economía. Hay altas probabilidades de que la meta de crecimiento de la economía vuelva a fijarse en 7,5%”, sostuvo.

La sugerencia de fijar una meta de 7,5% contrastaba con lo que empezaba a indicar el sentido común: que los líderes de China bajarían su meta de crecimiento de 7% el próximo año como símbolo de sus intenciones reformistas.

En una importante reunión del Partido Comunista celebrada en noviembre, los líderes del país acordaron que darían a las fuerzas del mercado un papel “decisivo” en la asignación de recursos en la economía. Se espera que los resultados probables de esas reformas –precios más altos de energía, tierra y capital– pesen sobre el crecimiento, y una meta económica más baja daría al gobierno más libertad de acción para seguir adelante con su agenda. 

Algunas de esas reformas ya están en marcha. La desregulación gradual de las tasas de interés desempeñó un papel en el salto de casi 150 puntos básicos de los rendimientos de los bonos en los últimos meses, lo que implicó un aumento del costo del capital para muchas empresas. Las reformas relativas a la fijación de precios del combustible también derivaron en precios de la energía más volátiles y, en general, más elevados.

Sin embargo, datos publicados ayer confirmaron que el ritmo de crecimiento de China sigue siendo sólido, las inversiones se desaceleraron pero las ventas minoristas aumentaron. Se cree que la economía está creciendo más o menos a la par del 7,8% interanual al que se apuntó en el tercer trimestre.

Esto puso a Lu Ting, economista del Bank of America Merrill Lynch, en el ala que cree que no es necesario un trade-off o compromiso entre el crecimiento y las reformas.

“Las reformas también pueden apoyar el crecimiento, especialmente las reformas que hacen que el crecimiento sea más eficaz. Así que no entiendo por qué la gente piensa que las reformas tienen que ser negativas para el crecimiento”, sostuvo.

Wang Tao, economista de UBS, responde que la actual fortaleza de la economía china, en parte, refleja la secuencia de las reformas. Afirma que las medidas para debilitar la influencia de las empresas estatales y controlar las deudas de los gobiernos locales inevitablemente pesarán sobre el crecimiento. Sin embargo, China empezó con reformas más sencillas que contribuyen al crecimiento, tales como la aceleración de la aprobación de proyectos y la disminución de los controles de inversión.

“En los próximos 12 a 18 meses, las reformas iniciales tienden a ser más favorables al crecimiento, mientras que las más dolorosas probablemente se retrasen”, sostiene la economista.

No hay duda de que los principales líderes de China están menos obsesionados con el crecimiento que en gran parte de las últimas tres décadas.

El artículo principal de la edición del martes de People’s Daily, el principal periódico del Partido Comunista, sostiene que el gobierno “no puede depender exclusivamente” del producto interno bruto en su sistema de evaluación de los funcionarios locales. El diario sostuvo que los logros en materia de protección del medio ambiente y control de los niveles de deuda cobrarían más relevancia en estas evaluaciones que pueden forjar o destruir la carrera de un equipo.

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