Se agravan las inequidades y distorsiones en el pago del impuesto a las ganancias
Los cambios de 2013, que seguirían vigentes en 2014, provocan saltos en la escala del tributo que suben la carga fiscal aunque no mejore el poder adquisitivo.

En su legado, 2013 dejó un esquema con mayores distorsiones en el impuesto a las ganancias que pagan las personas que trabajan. Más aún: las modificaciones decididas por el Gobierno -que continúan vigentes en 2014 mientras no haya otros cambios- son un terreno en el que brotarán más inequidades mientras no se dispongan correcciones.
Así, por ejemplo, hoy ya quedan al margen del tributo trabajadores que perciben ingresos más altos que otros que sí resultan gravados y con tasas elevadas. Además, las alzas salariales -que por lo general no son más que recomposiciones para compensar la inflación- siguen provocando "saltos" de escalones dentro de la tabla que define qué alícuota se aplica, lo que eleva la obligación impositiva sin que exista mejora del poder adquisitivo.
La carga fiscal sobre las personas podría sumar un nuevo factor de desequilibrio, según advierten los tributaristas, con las modificaciones a la manera en que se cobra el impuesto sobre los bienes personales, previstas en el proyecto de ley en estudio que anunció el jefe de la AFIP , Ricardo Echegaray.
En cuanto a Ganancias , un tema fuertemente cuestionado es que los dos cambios hechos en 2013 (sendas subas del piso salarial desde el cual se tributa) se dispusieron con vigencia a partir de marzo y de septiembre. Es decir, los descuentos que los empleadores van aplicando a los sueldos se hacen en función de los ajustes anunciados a partir de esos meses, pero sin que se haya corregido la base sobre la que se aplicaron retenciones en los períodos previos. Sin embargo, el impuesto es, según la ley, de cálculo anual y no mensual.
