CLIMA
Rosario
lunes 21
Estado clima
16° | 31°

Nublado parcial

martes 22
Estado clima
17° | 34°

Nublado parcial

miércoles 23
Estado clima
18° | 30°

Lloviznas aisladas

Financiero

Brasil y Turquía, los más frágiles entre los emergentes

Mientras a los emergentes de Asia y a Europa oriental les fue muy bien, las exportaciones de Latinoamérica y Africa han tenido un desempeño pobre.

Por Cronista Comercial

No se suponía que iba a ser así. El año pasado se esperaba que las monedas de los mercados emergentes frágiles impulsaran las exportaciones hacia las economías desarrolladas de Europa, Estados Unidos y Japón. 

El esperado auge ayudaría entonces a reparar la fragilidad de las economías emergentes, como los “cinco frágiles” de India, Indonesia, Sudáfrica, Turquía y Brasil, lo que achicaría sus déficits de comerciales.

Sin embargo, la realidad es otra. “La mayoría de las exportaciones de los mercados emergentes este año fueron, en el mejor de los casos, anémicas”, señaló Craig Botham, estratega de mercados emergentes en Schroders.

En total, las ventas al exterior de los mercados emergentes crecieron 4,3% interanual en enero, comparado con el 4,2% en diciembre. Pero este magro repunte oculta una fuerte diferencia en la suerte que han tenido las distintas regiones. Latinoamérica y algunas partes de África han tenido un desempeño pobre, mientras que a Asia emergente y Europa oriental les fue muy bien. 

Esas discrepancias permiten identificar diferentes niveles de vulnerabilidad entre los cinco frágiles y otras economías emergentes frente a mayores turbulencias en el mercado.

Por un lado, India e Indonesia han reducido sus déficits comerciales en relación a su PBI. En gran medida se debió a que las depreciaciones de sus monedas en 2013 (28% para la rupia india y 20% para la rupia indonesia) implicaron una importante caída de sus importaciones.

Los mercados de acciones, bonos y monedas en ambos países ya se están beneficiando con este giro, incluso en un momento de inestabilidad en Ucrania y continuos temores por el retiro del estímulo monetario de EE.UU. Pero estas lecturas optimistas no opacan el hecho de que esos menores déficits se deben más a una caída en la demanda interna que a un resurgimiento de las compras de exportaciones indias e indonesias por parte del mundo desarrollado.

“De hecho, todavía hay razones para ser relativamente pesimistas acerca de las exportaciones de los mercados emergentes”, declaró David Lubin, de Citi.

“En Estados Unidos, por ejemplo (hay) evidencia que sugiere que el crecimiento de las importaciones, excluyendo energía, fue considerablemente más débil que en etapas similares del ciclo estadounidense en cualquier momento desde 1980”, agregó Lubin. “Y la persistencia del superávit comercial de la eurozona sugiere que son débiles las perspectivas de que haya un fuerte incremento en la demanda de importaciones”, agregó.

Parte del problema con la demanda de EE.UU. y la UE, dice el economista de ANZ Research Louis Lam, es que todavía no incluye electrónica, que representa entre 30% y 60% del total de exportaciones de países como Malasia, Tailandia y Filipinas. Hasta que ocurra eso, la suerte de las exportaciones del sudeste asiático dependerá de Japón, donde la demanda ha sido relativamente fuerte, y de China, donde una desaceleración en la inversión en construcción este año desplomó los mercados de commodities no alimentarios. El fantasma del debilitamiento de las importaciones chinas de mineral de hierro, cobre y otros recursos pesa sobre Brasil, Sudáfrica e Indonesia, pero también sobre Chile, Colombia, Rusia y Perú, aseguró Botham.

La exposición a China probablemente descarte mejorías en el déficit comercial de América latina por algún tiempo. De hecho, la métrica es cruel. Las exportaciones de commodities no alimentarios representan hasta 80% del total de exportaciones a China en Colombia, Chile, Brasil y Perú. Lo mismo ocurre en Sudáfrica, Rusia y Turquía, mientras en algunos mercados fronterizos como Zambia, la dependencia de las exportaciones de cobre a China es tan fuerte que la moneda local, el kwacha, se depreció contra el dólar estadounidense 8% el mes pasado.

Por lo tanto, las tensiones en China suman énfasis a las esperanzas de que en EE.UU, la UE y Japón pronto se materialice un fuerte incremento de la demanda de exportaciones del mercado emergente. Pero en ausencia de dicha recuperación, Turquía y Brasil quedan particularmente expuestos porque sus déficits comerciales no mejoraron en el cuarto trimestre de 2013.

¡OPINÁ SOBRE ESTA NOTA!

Comentar en foro