La exportación reitera sus deseos de previsibilidad

El mercado interno muestra una oferta ganadera que supera a la demanda. Mientras, la exportación reitera sus deseos de previsibilidad para 2015.

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En Argentina la exportación de carne vacuna se ha convertido en un deseo anhelado que se viene postergando.

En Argentina la exportación de carne vacuna se ha convertido en un deseo anhelado que se viene postergando.

19deDiciembrede2014a las08:02

Si la industria frigorífica exportadora le pudiera solicitar a Papá Noel regalos para Navidad, la lista incluiría una mayor cantidad de novillos pesados y una menor presión impositiva para la actividad; además de reiterar un año más el pedido de una mayor liberalización del comercio exterior.

Todos elementos indispensables para que el sector pueda, de una vez por todas, volver a insertarse en el mercado mundial. Por el lado del consumo doméstico, el final del año exhibe una oferta de novillos livianos que parece superar a una demanda levemente retraída.

Mientras en Argentina la exportación de carne vacuna se ha convertido en un deseo anhelado que se viene postergando, los países vecinos han hecho del negocio una realidad concreta.

Distintos escenarios

En Brasil, por ejemplo, los envíos hasta noviembre ya habían superado en valor a todo lo embarcado en 2013 y se proyecta para este año una facturación récord.

En Uruguay, la carne disfruta de un doble récord. Uno, por el lado de los ingresos anuales, en 1.700 millones de dólares; el otro, el valor promedio de la tonelada. Para 2015, tiene la posibilidad concreta de ingresar al millonario mercado japonés. En Paraguay, los envíos de carne crecieron en el año 30 por ciento y la inversión en ganadería está en uno de sus mejores momentos de la historia.

El grano, una oportunidad

A diferencia de otros años, cuando el desincentivo a producir novillos pesados estaba fundado en el cierre de las exportaciones y el valor de los granos, el productor ganadero observa ahora el escenario con moderada expectativa.

La marcada caída que muestra el precio del maíz hace que la ecuación productiva sea más favorable. Sin embargo, nadie está dispuesto a arriesgar demasiado, hasta que haya señales claras de que las exportaciones de carne volvieron para quedarse.

Algo que podría ocurrir recién con un nuevo gobierno, a partir de 2016. El mercado de reproductores, que sirve de termómetro para dimensionar las expectativas por la carne, se muestra sostenido.

A las preferencias por los toros, se ha sumado en los últimos meses un mayor interés por las hembras preñadas, una categoría que a mediados de año la pasó muy mal. En ese momento, una vaca gorda para faena tenía mejor precio que un vientre en producción.

Combo de precios

Si bien los deseos de la industria frigorífica exportadora para estas Fiestas están puestos en una recuperación de la actividad, los últimos meses parecen estar encaprichados en no aportar señales positivas. En los últimos tres meses, el valor de la cuota Hilton (el principal negocio exportador) ha caído más de un 20 por ciento.

La devaluación del rublo también ha contribuido a reducir la competitividad de la carne argentina en Rusia, un mercado complementario al europeo. Para colmo, el cuero, el principal producto del recupero de la faena, también está por el piso. En los últimos días cayó 15 por ciento y podría bajar más.

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