Baja del petróleo sin efecto sobre carne ovina

El impacto generado por la caída del precio del petróleo y la devaluación de monedas, podría ser menor en la carne ovina que en otros commodities.

Se debe a la caída de la oferta mundial, principalmente a nivel de países como Australia y Nueva Zelanda que son fuertes productores.

Se debe a la caída de la oferta mundial, principalmente a nivel de países como Australia y Nueva Zelanda que son fuertes productores.

26deEnerode2015a las08:13

Principalmente la baja de los precios del petróleo, genera una gran incertidumbre a nivel de los países productores de carne ovina, pues Medio Oriente es un gran consumidor del producto. Si bien no es un mercado potencial para Uruguay, es el segundo comprador de los corderos producidos por Australia. "En el mercado mundial pueden darse efectos y consecuencias de la baja del petróleo a nivel de la demanda", aseguró a El País Carlos Salgado, asesor del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

"Si Australia no va a poder colocar sus excedentes en Medio Oriente, es probable que los vaya a desviar para otro lado y esos volúmenes pueden afectar algunos de los destinos hacia donde Uruguay exporta su carne ovina", agregó el especialista. El problema que puede darse es que, "los australianos salgan a colocar esos excedentes a menores valores en otros mercados. Si sale de un mercado y se mete en otro es a base de precios", afirmó Salgado.

La buena noticia es que Australia y Nueva Zelanda van a tener menos producción este año. "Esa es una certeza, lo otro es incertidumbre", remarcó el asesor del SUL.

En ambos países la producción de corderos ya pasó y se registra un proceso de retención de vientres para fortalecer su stock ovino. "La producción de corderos bajará entre 2% y 3%. Es una tendencia que venía ya desde el año pasado, pero ahora están prácticamente confirmados los pronósticos y eso fortalece las expectativas", destacó el analista.

Para Salgado, la caída de la oferta de carne ovina en el mundo favorecerá al producto a que mantenga los precios y eso es beneficioso para todos los exportadores, ya que es más complicado manejar un posible desvío del comercio con abundante oferta.