Más consumo y producción: el balance cárnico y lácteo de 2025 muestra señales de recuperación

El consumo per cápita total de carnes alcanzó los 113,8 kilos por habitante, con subas en bovinos, pollos y cerdos; hubo una mejora en la ingesta de leche

Más consumo y producción: el balance cárnico y lácteo de 2025 muestra señales de recuperación
06deEnerode2026a las16:53

El balance cárnico y lácteo de 2025 muestra una recuperación del consumo interno, acompañada por niveles productivos elevados en las principales cadenas de proteína animal. De acuerdo al informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año cerró con mejoras tanto en carnes  como en lácteos, en un contexto donde el mercado doméstico volvió a ganar protagonismo.

Durante 2025, el consumo interno de carnes mostró una mejora generalizada. En el caso de la carne bovina, el consumo per cápita se estimó en 48,6 kilos por habitante, lo que representa una suba interanual del 1,6%, aunque aún se mantiene por debajo del promedio de los últimos cinco años. La recuperación estuvo acompañada por una evolución positiva interanual de la actividad económica y del poder adquisitivo de los salarios registrados, pese a ciertas caídas en la comparación intermensual hacia la segunda mitad del año.

El mayor dinamismo se observó nuevamente en las carnes alternativas. El consumo de carne aviar alcanzó los 46,8 kilos por habitante, mientras que el de carne porcina llegó a 18,4 kilos, ambos máximos históricos, con incrementos del 3,6% y 7,5%, respectivamente. A la mejora del ingreso se sumó un claro efecto sustitución: el mayor encarecimiento relativo de la carne vacuna, impulsado por la demanda externa, favoreció el consumo de pollo y cerdo.

Más consumo de carne

En conjunto, el consumo total de carnes se recuperó hasta 113,8 kilos por habitante, unos 3,7 kilos más que en 2024, consolidando una tendencia de largo plazo hacia una matriz proteica más diversificada, con mayor participación de las carnes aviar y porcina.

Balance de carnes y lácteos