La producción nacional de aceite de girasol fue la más baja en 17 años

La molienda representó en 2014 la tercera parte de la producción récord de 1999. Tiene alto costo de insumos y fletes y las mayores retenciones después de las de la soja.

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La molienda representó en 2014 la tercera parte de la producción récord de 1999.

La molienda representó en 2014 la tercera parte de la producción récord de 1999.

09deFebrerode2015a las16:02

La molienda de girasol en Argentina fue la más baja de los últimos 17 años en 2014. Así lo refleja la serie de información proporcionada por el Ministerio de Agricultura de la Nación, según lo refleja un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). 

La molienda de girasol alcanzó las 2,21 millones de toneladas el año pasado, una tercera parte del récord de molienda de 1999, cuando el volumen alcanzó las 6,1 millones de toneladas. 
Según el trabajo de la BCR, que lleva las firmas de los especialistas Julio Calzada, Sofía Corina y Emilce Terré, la molienda no para de caer desde 1999 y, lógicamente, la producción de harina, aceite y expeller de girasol registra el mismo retroceso.

En 1999, la producción nacional de aceite y harina de girasol oscilaba entre los 2,4 y 2,5 millones de toneladas, respectivamente. En el 2014 perforó –hacia la baja– la barrera del millón de toneladas, con una producción de 931.747 toneladas de aceite y 938.917 toneladas de harina de girasol. 

La pérdida de importancia relativa de esta actividad agroindustrial se explica, según los analistas, por una serie de factores internos y externos, pero en síntesis, responde a mayores costos y menores precios.

"Desde la convertibilidad en el año 2001 muchos productores se abocaron a la soja ante sus menores costos directos asociados, combinados con mayores márgenes brutos por hectárea", indica el trabajo.

Además, productores del norte argentino (Santiago del Estero, Chaco, etc.) "destacan el elevado costo de la semilla, la caída de los precios internacionales y los problemas de lluvias como factores que desmotivan las siembras girasoleras". 

Se trata de un cultivo que se siembra a la salida del invierno, requiriendo buenos niveles de humedad en una zona en la que los finales de invierno suelen ser muy secos.

Otro problema es el alto costo de flete. Productores con campos localizados a 850 kilómetros de las Terminales Portuarias del Gran Rosario pagan $ 450 de flete por la tonelada, más un IVA del 21% y, según la BCR, a ello se le suma que los insumos para la siembra tributan el 21% del IVA, cuando al vender el grano sólo se recupera el 10,5% afectando la rentabilidad del negocio.

Quienes están abocados al negocio en el norte reclaman, según el trabajo, ajuste en el nivel de retenciones que tributa el cultivo: la semilla de girasol paga 32% en concepto de retención, en tanto que el aceite de girasol, harina, pellets y tortas son alcanzados con el 30%.

Para la presente campaña, mejores precios y una variedad especial de girasol permiten ser más optimistas.

Según el Ministerio de Agricultura, el área cubierta con girasol en la campaña 2014/15 totalizaría los 1,45 millones de hectáreas, un 11,5% por encima de los 1,3 millones de hectáreas que se implantaron en el anterior ciclo comercial. En consecuencia, habría este año unas 150.000 hectáreas que se suman al cultivo, traccionadas por la demanda de un girasol especial, más saludable, con alto contenido de aceite oleico.

Según la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), el impulso de la demanda externa por una alimentación más saludable motivó que esta campaña entre 160.000 y 170.000 hectáreas se cubriesen con semillas que producen la variedad especial. La participación del girasol alto oleico pasó del 8% de la campaña anterior al 13% en el actual ciclo comercial.

En términos de precios,el aceite de girasol cayó un 14% respecto de su máximo de 2014, mientras que el aceite de soja perdió el 25% de su valor.

En el marco del derrumbe de los precios del barril de petróleo, durante en enero de 2015, el aceite de girasol perdió apenas un 1% de su valor mientras el aceite de soja tuvo una caída del 11% en dicho mes.

"Estos indicadores podrían estar evidenciando una mayor consistencia y firmeza en los precios del aceite de girasol", concluye la BCR.

 

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