Sembrar en Argentina es "un acto de fe"

Que la coyuntura del agro es la peor en muchos años no es una afirmación que se discuta demasiado. Lo lamentable es que entre la clase política no hay conciencia de la realidad de tal circunstancia.

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"No podemos tener 35 por ciento de retenciones y una brecha cambiaria del 40 por ciento", Erize.

"No podemos tener 35 por ciento de retenciones y una brecha cambiaria del 40 por ciento", Erize.

18deAgostode2015a las10:09

Sembrar en Argentina en las condiciones actuales, pasó a ser “un acto de fe”, sostiene Enrique Erize.

Si bien trazó un panorama que desalentó temores en el plano internacional, contrastó con su preocupación por la situación interna del país y los condicionamientos que el Gobierno nacional pone sobre el sector.

Soja en el mundo hay, pero está acá, en manos de los productores argentinos. Son 30 millones de toneladas. Hay gente que se pone dura para vender. No podemos tener 35 por ciento de retenciones y una brecha cambiaria del 40 por ciento. Viviremos un fin de ciclo K dramático. No se resiste el nivel de retenciones y esta brecha”, sostuvo en su presentación en la jornada Soja con Sustentabilidad.

Argumento político

En este marco, dijo que las retenciones no son un problema de argumentos, sino político.

Que las economías regionales se encuentren en graves problemas no alcanza como argumento válido para torcer decisiones. “Lo que está pasando es que hay una transferencia de ingresos del sector productivo que no pesa numéricamente en votos, hacia todo el conurbano bonaerense, que es el que aporta los votos”, razonó el economista, quien opinó que el Gobierno “está jugando con los productores” y esta situación no deja mucho lugar para razonamientos.

Perspectivas a corto plazo

Evaluó que se llegará a las elecciones presidenciales de octubre con una situación dramática detrás. Pero, para el ciclo 2015-2016, con el cambio de gobierno, gane quien gane, estimó que habrá una baja en los derechos de exportación, la anulación de los cupos y un ajuste cambiario.

Aseguró que éste es el peor de los últimos 10 años, pero muy probablemente sea también el peor de los próximos 10. “El año que viene va a ser mejor”, vaticinó, aunque no dejó de mirar hacia el sector productivo para decirles que, a su entender, el campo debe reaccionar de otra manera.

Fuente: La Voz.

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