Sanidad regional no da garantías para dejar de vacunar contra la aftosa

Productores quieren mantener el plan de control. El Senasa admite que hay países con poco desarrollo sanitario.

Por
Luchas sanitarias.

Luchas sanitarias.

21deAgostode2015a las10:02

La presión está instalada desde hace un tiempo. Fue el propio titular de la Organización Mundial de Epizootias (OIE), Bernard Vallad, quien interrogó a los funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) sobre cuándo la Argentina iba a dejar de vacunar contra la aftosa. La respuesta de los técnicos fue contundente: cuando estén dadas las condiciones.

“No hay una fecha prevista”, sostuvo José Luis Ferro, director Nacional de Sanidad Animal del Senasa, al recordar un diálogo mantenido con el hombre fuerte del ente rector de la sanidad a nivel mundial.

La anécdota formó parte de la exposición que realizó el técnico del organismo sanitario durante el Cuarto Congreso de Entes de Lucha y Erradicación de la Fiebre Aftosa, realizado esta semana en La Falda y organizado por la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez). El eje de la convocatoria, que reunió a integrantes de los entes nacionales de vacunación y a representantes de países de la región, giró sobre los beneficios y consecuencias de dejar de vacunar contra la enfermedad.

Con casi una década sin actividad viral en el país, la tentación de dejar de vacunar cada vez gana más cuerpo entre algunos de los actores involucrados. Es más, a nivel regional hay convencimiento de que, tarde o temprano, los países que hoy tienen el estatus de libre con vacunación van a dejar de inocular a los bovinos contra las cepas existentes. Más allá de este anhelo de algunos, la llegada de ese momento no tiene fecha aún. La idea en los países de América del Sur es llevar a cabo una política integrada de control y erradicación que permita en el futuro tomar la decisión de dejar de controlar sin riesgo alguno.

“Hay algunas rutas entre el norte de Brasil y Venezuela que son preocupantes, más si tenemos en cuenta que Venezuela recién tiene validado por la OIE su plan de erradicación. Debemos conocer primero, a ciencia cierta, cómo están trabajando algunos países de la región, antes de tomar la decisión de dejar de vacunar”, sostuvo Ferro, quien lleva más de 30 años como técnico en el organismo.

En febrero del año próximo, Argentina va a cumplir 10 años sin aftosa. La última aparición de la enfermedad fue en 2006, cuando se denunció un brote en un establecimiento de Corrientes. Desde ese momento, la campaña de control y erradicación de la fiebre aftosa sigue manteniendo vigente a su principal arma: la vacunación.

En realidad, el esquema viene llevándose a cabo desde 2001, luego del intento fallido de poder permanecer bajo estatus de país libre de vacunación, entre mayo y julio del año 2000.

Riesgo en la región

Con un panorama regional que ofrece matices respecto de la calidad de los controles y de la situación sanitaria de cada uno de los países, desde los sectores de la producción siguen sosteniendo que la decisión de dejar de vacunar es –al menos– riesgosa. “En el país hace 50 años que no hay casos de poliomielitis, pero la vacunación sigue siendo obligatoria. Es que cualquier chico que se pueda contagiar con la enfermedad justifica la continuidad de la campaña. Con la aftosa debe suceder algo similar”, comparó Dardo Chiesa, representante de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Si bien 85 por ciento de la población bovina de Sudamérica ya alcanzó la condición de libre de aftosa, con o sin vacunación, lo que queda bajo la categoría de endémica es de alto riesgo. En los territorios aún no libres de la enfermedad, como Bolivia, norte de Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, se concentra 15 por ciento de los vacunos de la región; allí existen serias debilidades estructurales y en algunos casos falta de apoyo político hacia los programas de erradicación.

El Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa (PHEFA), desarrollado por la Organización Mundial de la Salud, contempla para 2020 un escenario sanitario diferente al actual. Su objetivo es que en los territorios con enfermedad endémica se logre el estatus libre con vacunación; que los países hoy libres con vacunación sean reconocidos por la OIE como libres sin vacunación en la mayoría sus territorios, en los cuales se haya evaluado la factibilidad epidemiológica, económica e institucional de retiro de la vacunación. Además, que los países que ya son libres de la enfermedad sin vacunación (ejemplo Chile) preserven su condición y fortalezcan los mecanismos de vigilancia, detección precoz, respuesta temprana y prevención.

¿Por zona?

Desde el Senasa se asegura que la decisión de dejar de vacunar tiene que ser consensuada entre todos los actores. “No se puede hacer un análisis de riesgo sin una actualización de la caracterización productiva a nivel país y de las regiones. Hoy hay zonas donde el feedlot genera mucho movimiento de hacienda respecto de otras”, ejemplificó Bernardo Cosentino, director de Epidemiología y Análisis de Riesgo del Senasa.

La regionalización del país para acceder al estatus libre sin vacunación tiene sus pros y sus contras. El ejemplo más claro fue lo que sucedió con la declaración de zona libre a la Patagonia Norte A, en 2013, que integran el territorio comprendido entre los ríos Negro y Colorado en las provincias de Río Negro y Neuquén. Si bien la decisión política le permitió a la zona – habitada por alrededor de 600 mil cabezas de bovinos– vender sus productos al resto de la Patagonia B y pensar en la exportación a mercados más exigentes, también imposibilitó el ingreso de animales y productos del norte, al igual que reproductores para la mejora genética. Y a eso se sumaron los problemas de abastecimiento para los frigoríficos locales.

Brasil, el interesado

Dentro de la estrategia regional de erradicación de la aftosa, la postura de Brasil no termina de convencer a los ganaderos del resto de los países. “Hace dos años que no participa del Foro, a diferencia del resto de los representantes de los otros países que participan”, aclaró el productor Dardo Chiesa. Además de pretender quedarse con la sede del Banco Regional de Vacunas cuando se deje de vacunar en la región, el vecino país pretende apurar los tiempos para dejar de vacunar.

Temas en esta nota