Agroexportaciones crecen hasta sin “viento de cola”

Exportaciones argentinas de bienes, en 2015, habrían ascendido a u$s 61.620 millones. En ese total, la participación (2015) de las manufacturas de origen agropecuario fue del 41%.

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Desde 2011, año del récord histórico, nunca más superaron o siquiera alcanzaron cifras cercanas a aquellos u$s 84.000 millones.

Desde 2011, año del récord histórico, nunca más superaron o siquiera alcanzaron cifras cercanas a aquellos u$s 84.000 millones.

10deFebrerode2016a las08:38

Las exportaciones argentinas de bienes, en 2015, habrían ascendido a u$s 61.620 millones (según cálculos estimativos, dada la inexistencia de datos oficiales finales anuales). En ese total, la participación (2015) de las manufacturas de origen agropecuario fue del 41% (u$s 25.670 millones), mientras la de productos primarios ascendió a 25% (u$s 15.650 millones). 

Entre productos primarios (que incluyen granos -cereales y oleaginosos-, carne sin procesar, frutas, pescados sin procesar y hortalizas, entre otros) y las manufacturas de origen agropecuario (que se componen de aceites vegetales comestibles, harinas, carnes procesadas, jugos concentrados, vinos y alimentos elaborados finales fraccionados, entre otros), todas exportaciones de origen agropecuario, suman en su conjunto el 66% del total (2/3 de lo exportado).

Las manufacturas de origen industrial (entre las que se destacan los productos de la industria automotriz, los químicos, los plásticos o la siderurgia, entre otros), mientras tanto, representaron el año pasado el 31% del total. 

Las exportaciones argentinas fueron en 2015 (medidas en dólares) las más bajas desde 2008. Desde 2011, año del récord histórico, nunca más superaron o siquiera alcanzaron cifras cercanas a aquellos u$s 84.000 millones. Pero, además del descenso, lo que ha cambiado en un decenio es la participación de los diversos rubros en el total de exportaciones. Así, en 2006 los productos primarios representaban el 19% del total, y las manufacturas de origen agropecuario explicaban el 33% del total. De tal manera que ambos rubros de origen agropecuario generaban el 52% del total. Las manufacturas de origen industrial habían explicado, por su parte, en 2006, el 31% del total.

Esto es: aun con la combinación de inflación de costos internos y caída de precios internacionales de los productos agropecuarios, la desaceleración de la economía asiática o la recesión europea, el conjunto de exportaciones de origen agropecuario (primarios o manufacturados) pasó en diez años de explicar el 52% del total (2006) a explicar el 66% del total.

Sólo a título informativo puede afirmarse que en 2005 los productos primarios explicaron el 20% del total, la manufacturas agropecuarias el 32% (en conjunto, por lo tanto, también fueron el 52%), mientas que las manufacturas industriales generaron en 2005 el 29% del total.

Para comparar distintos tipos de exportaciones manufacturadas, puede mostrarse que en 2006 las exportaciones de MOA eran apenas 3% más altas que las de MOI mientras que el año pasado las ventas externas de MOA fueron 27% mayores a las de MOI. Claramente en este lapso han perdido participación las exportaciones de combustible y energía (en 2015 fueron solo el 3% del total y habían sido en 2005 el 17% del total).

Es notable, por ende, constatar que las exportaciones de origen agropecuario, aun a pesar de trabas tributarias (retenciones), bajas de precios internacionales, complicaciones regulatorias administrativas procesales (registros -permisos- exigidos para exportar), incertidumbre regulatoria interna (hasta diciembre) y atraso cambiario (también hasta diciembre de 2015) ganaron una participación en un decenio de 14 puntos porcentuales. O, lo que es lo mismo, en un decenio lograron una incidencia en el total que es un 26% más alta que en 2005 o 2006.

La "agrización" de las exportaciones argentinas muestra así que éste es el sector más productivo y con mayor capacidad internacional. Aun con dificultades exógenas y endógenas, ganaron incidencia. Por otro lado, muestran que ante un escenario mundial distinto (sin "viento de cola"), aun con dificultades de demanda serán el sector de mejor capacidad de reinserción internacional comercial. 

(*) Especialista en comercio exterior y director general de la consultora DNI

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