Tambos con más automatización de tareas y manejo de datos

Especialistas observan una fuerte irrupción tecnológica que cambiará las rutinas y el manejo en la producción de leche.

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La clave está en aligerar el trabajo del tambero.

La clave está en aligerar el trabajo del tambero.

16deAbrilde2016a las07:48

Uno de los bloques de conferencias que más interés despertó entre los productores que asistieron a la Expo Holstein fue el dedicado a como alcanzar mayores niveles de eficiencia. Este desafío fue abordado bajo diferentes aspectos por Santiago Fariña, asesor de grupos CREA, Sergio García de la Universidad de Sydney y Nicolás Lyons del NSW Australia que adelantó cuales serán las tecnologías del futuro para el negocio tambero.

La eficiencia y la rentabilidad son dos cuestiones que además de necesarias se han vuelto acuciantes debido a las dificultades por las que atraviesa la actividad. Hay que agregar que el 2016 promete pocos cambios en el escenario internacional. El mercado mundial se encuentra sobreabastecido y mantiene los precios en el orden de los 1900 dólares la tonelada de leche en polvo cuando a principios del 2014 alcanzó los 5000 dólares.

En esta situación los tamberos están haciendo malabares y utilizando todas las herramientas productivas y de gestión empresarial para que sus explotaciones queden a flote. Hacer la vista gorda a amortizaciones que no se realizan o el recorte de algunos gastos directos es un ejercicio válido pero de muy corto plazo. En algunos casos estos parches pueden hacer perder el rumbo y terminar poniendo la atención y los recursos en factores que no son determinantes para la rentabilidad.

¿Cuáles son entonces los índices que tienen que estar si o si en el tablero de control de los tambos? Para Santiago Fariña las eficiencias que conducen en forma directa a la rentabilidad, según el análisis realizado en los tambos de los grupos CREA, son la producción de leche por hectárea y los "litros libres" de alimentación, es decir, el margen bruto entre el precio recibido por la leche y el gasto en alimentación en la compra de grano de maíz o concentrados. Este factor está íntimamente ligado a producción en base a forraje. Por lo observado las dispersiones de estos resultados entre los tambos es muy grande.

Sergio García continuó con el lineamiento de Santiago Fariña y demostró que el buen manejo de pasturas y suplementos hace a la rentabilidad de la explotación y a que la vaca pueda expresar todo su potencial. García enfatizó la atención que se debe poner en el bienestar animal y en la posibilidad de tener un manejo casi individual.

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