El BCRA dejó altas las tasas de corto plazo y bajó más las de largo

El Banco Central (BCRA) pareció dejar a la vista ayer que la tímida reducción en las tasas de interés que propició la semana pasada no surgió de sus convicciones

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Las mantuvo al 37,5% anual a 35 días, pero podó al 30,75% a más de 150 días.

Las mantuvo al 37,5% anual a 35 días, pero podó al 30,75% a más de 150 días.

11deMayode2016a las08:58

El Banco Central (BCRA) pareció dejar a la vista ayer que la tímida reducción en las tasas de interés que propició la semana pasada no surgió de sus convicciones, sino que fue una señal destinada a reducir la presión política que enfrentaba para dar un paso en ese sentido. La sospecha se fortaleció luego de que mantuviera en 37,5% anual la tasa de las Letras que emite a 35 días de plazo y que operan como una referencia para el mercado; aunque recortó entre 50 y 75 puntos las de los instrumentos que vencen a más de 150 días, que ahora tienen un rendimiento estandarizado en el 30,75% anual.

La señal emitida indica que se mantiene muy preocupado por el nivel actual de la inflación, pero a la vez, más confiado en que, a mediano plazo, ésta desacelerará fuerte.

Parte de la decisión de no cambiar las tasas cortas pudo estar condicionada por el récord nominal de vencimientos por casi $ 79.000 millones que enfrentaba ayer. De hecho, incluso ayer debió dar un paso atrás en el intento por alargar plazos, ya que la concentración de apuestas en el corto plazo (alentada por las mayores tasas) subió del 73 al 77% (había llegado al 94% a comienzos de abril).

Pero lo que seguramente incidió más fueron los reportes de consultoras que el BCRA recibió en los últimos días advirtiéndole de un leve repunte de la inflación en la primera semana de mayo, lo que lo habría dejado sin margen para intentar un nuevo retoque bajista, dado que proclamó a los cuatro vientos que su objetivo es lograr un descenso drástico en el ritmo de encarecimiento del costo de vida.

A ellos pareció aludir el BCRA en el comunicado que emitió anoche, en el que sostuvo que "recientes subas en el precio de algunos bienes" le sugirieron actuar con "cautela". De allí que se declarara nuevamente esperando "un descenso de la inflación subyacente en abril con respecto a marzo".

"Es coherente que al no haberse conocido ningún nuevo dato que muestre desaceleración de la inflación desde la semana pasada no hayan tocado la tasa corta", juzgó Federico Furiase, del Estudio Bein.

Por lo pronto, la conjunción de una tasa de corto alta (en los niveles a que la habían llevado los días previos al desarme del cepo para desalentar posibles traspasos al dólar cuando no había reservas en el BCRA) y la expectativa de una posible baja importante de la inflación en ciernes le ayudó para que los inversores no sólo le renovaran totalmente los títulos sino que, además, le compren algunos más.

La subasta convocó nuevas ofertas de compra por casi $ 92.000 millones, y se aceptaron $ 89.560 millones. Como los vencimientos llegaban a $ 78.559 millones, la subasta supone una contracción monetaria de $ 6451 millones (la diferencia de $ 3650 millones es el costo asumido en intereses).

Como tomó más deuda que la que vencía, el stock de letras emitidas con fines de regulación monetaria suma otros $ 11.000 millones y ya supera los $ 530.000 millones. Se trata de un pasivo con un costo estable en la zona del 34,5% anual y un plazo que apenas supera los 60 días (el 71% del total vence en 5 semanas), medido en promedio.

Sin embargo, el BCRA no le teme a convivir con un stock de deuda tan volátil. En el informe de política monetaria que difundió anteayer desliza que el aumento de la demanda de dinero que sobrevendría de una reactivación económica en el segundo semestre le permitirá "ir desarmando esas tenencias en forma gradual", aun cuando baje la tasa por la caída que espera en la inflación.

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