Ganadería en Santa Fe: volver al ruedo, después del agua

Las abundantes precipitaciones produjeron anegamientos que obstaculizaron las labores a campo de los sistemas productivos de la región.

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Técnicos del INTA Reconquista brindan recomendaciones para reducir el impacto y preservar el rodeo.

Técnicos del INTA Reconquista brindan recomendaciones para reducir el impacto y preservar el rodeo.

16deJuniode2016a las08:54

Desde hace algunos meses el fenómeno climático El Niño puso en vilo a varias provincias del país y, en este contexto, Santa Fe fue una de las más afectadas. En consecuencia, las labores a campo de las principales actividades productivas de la región. Recomendaciones de técnicos del INTA Reconquista para reducir el impacto.

Para Cecilia Capozzolo –técnica del INTA Reconquista, Santa Fe– “la situación vivida en el norte de la provincia responde al fenómeno climático de El Niño que afectaron con precipitaciones por encima de lo normal, algo poco usual para la región”.

Asimismo puntualizó que “no todo el norte de la provincia fue afectado de la misma manera, por lo que las recomendaciones varían de acuerdo al área agroecológica donde se ubique el sistema de producción y a las posibilidades que tiene cada productor”.

En este sentido, explicó que las áreas más afectadas son las zonas de islas, donde los productores ya salieron junto a sus animales y se ubicaron en otros terrenos. A su vez, la zona de los Bajos Submeridionales también se vio afectada por las abundantes precipitaciones.

Por su parte, la región de la Cuña Boscosa y la parte de los Domos –donde se hace ganadería y agricultura– son las zonas menos afectadas.

“El primer punto a tener en cuenta –recomendó Capozzolo– es que cada equipo de trabajo dentro de su sistema priorice las tecnologías a aplicar y a las categorías que fortalecerá, como así también realice un ordenamiento de su sistema de producción para llevar mejor esta situación”.

En este sentido, aconsejó “organizar el rodeo mediante la priorización de aquellas categorías que son más productivas como ser los vientres preñados, aprovechar a realizar un buen descarte de los vientres que no estén en condiciones reproductivas, realizar un destete precoz y orientarse en la producción de forraje conservado”.

Asimismo, destacó la importancia de que el productor cuantifique las necesidades de alimentación para el rodeo y cuáles serán sus posibilidades de satisfacción de las demandas energéticas y proteicas. Así, es que el productor deberá analizar los recursos necesarios y los disponibles.

Una vez realizado esto, deberá diseñar una estrategia y decidirá si suplementará o comprará alimento o bien si debe deshacerse de algunos animales o realizar un destete precoz o anticipado para los próximos nacimientos.

“Lo que sucede hoy recién lo vamos a ver reflejado en el servicio siguiente”, sentenció. De allí la importancia de realizar un monitoreo del avance de las diversas categorías, enfocados en la condición y estado corporal como así también de los recursos forrajeros.

“Independientemente de la situación puntual de exceso hídrico, todos los sistemas ganaderos en base a recursos naturales tienen una producción estacionada, por lo que la conservación de forrajes es parte de todos los sistemas. Sólo que este año, pasan a cumplir un rol destacado”, explicó Capozzolo.

“Los sistemas ganaderos son sistemas dependientes del clima y, en consecuencia, la alimentación de estos sistemas se vieron afectados por la situación de exceso hídrico: gran parte de las reservas forrajeras o no se pudieron cosechar o se perdieron”, indicó la técnica de Reconquista.

Pero, no todo está perdido y, en este sentido, la especialista se mostró optimista: “Hoy estamos frente a una posibilidad de producir forrajes conservados y siembra de verdeos, porque continuarán las condiciones de humedad”.

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