Después de las inundaciones, un plan para recuperar el rodeo

El INTA recomienda aprovechar la humedad para producir pasturas y verdeos. También priorizar los vientres que estén en buenas condiciones.

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Las intensas lluvias transformaron en humedales muchos potreros ganaderos en Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.

Las intensas lluvias transformaron en humedales muchos potreros ganaderos en Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.

24deJuniode2016a las08:39

Las intensas lluvias del otoño y la crecida en la cuenca del río Paraná inundó millones de hectáreas en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes, entre otros provincias. Uno de los sectores más castigados por el diluvio fue la ganadería, porque las inundaciones arruinaron las pasturas y deterioraron el estado corporal de los rodeos, con graves problemas de sanidad por las infecciones y mortandad entre los animales.

Por eso, los técnicos del INTA Reconquista, en el corazón ganadero del norte santafesino, elaboraron una serie de recomendaciones para recomponer los rodeos que estuvieron afectados por las inundaciones y las lluvias intensas.

Ver: El INTA desarrolla un plan para producir más carne

Cecilia Capozzolo, técnica de esta estación del INTA, contó que las precipitaciones que se acumularon en el norte de Santa Fe y Entre Ríos fueron extraordinarias en relación con los promedios de históricos de la región.

“Pero no todo el norte de la Santa Fe, por ejemplo, fue afectado de la misma manera, por lo que las recomendaciones varían de acuerdo al área agroecológica donde se ubique el sistema de producción ganadero y a las posibilidades que tiene cada productor”, explicó.

En este sentido, recordó que las áreas más afectadas son las zonas de islas, donde los productores ya salieron junto a sus animales y se ubicaron en otros terrenos. A su vez, la zona de los Bajos Submeridionales, una de las principales áreas ganaderas santafesinas, también se vio afectada por las abundantes precipitaciones.

Las partes que menos agua recibieron fueron la Cuña Boscosa, una región que llega hasta el Chaco, y los domos occidental y oriental del norte santafesino (son campos más altos, en los que también se hace agricultura).

“El primer punto a tener en cuenta –recomendó Capozzolo– es que cada equipo de trabajo dentro de su sistema priorice las tecnologías a aplicar y a las categorías que fortalecerá, como así también realice un ordenamiento de su sistema de producción ganadero para llevar mejor esta situación”.

En función de esta estrategia, aconsejó organizar el rodeo mediante la jerarquización de aquellas categorías que son más productivas, como los vientres preñados, y aprovechar a realizar un buen descarte de los vientres que no estén en condiciones reproductivas, realizar un destete precoz y enfocarse en la producción de forraje conservado.

También destacó la importancia de que el productor cuantifique las necesidades de alimentación para el rodeo y cuáles serán sus posibilidades de satisfacción de las demandas energéticas y proteicas. El productor deberá analizar los recursos necesarios y los que tiene disponibles para poder tomar decisiones.

Una vez realizado éste diagnóstico, deberá diseñar una estrategia y decidirá si suplementará o comprará alimento o bien si debe deshacerse de algunos animales o realizar un destete precoz o anticipado para los próximos nacimientos.

“Lo que sucede hoy recién lo vamos a ver reflejado en el servicio siguiente”, adelanto. De allí la importancia de realizar un monitoreo del avance de las diversas categorías, que tomen en cuenta la condición y estado corporal como así también de los recursos forrajeros.

“Independientemente de la situación puntual de exceso hídrico, todos los sistemas ganaderos en base a recursos naturales tienen una producción estacionada, por lo que la conservación de forrajes es parte de todos los sistemas. Sólo que este año, pasan a cumplir un rol más destacado”, explicó Capozzolo.

Los sistemas ganaderos son sistemas dependientes del clima, recordó la técnica del INTA, y, en consecuencia se ven muy afectados por los escenarios climáticos. “Este año, por ejemplo, una gran parte de las reservas forrajeras no se pudieron cosechar o se perdieron por los excesos hídricos”, advirtió.

Pero, no todo está perdido y, en este sentido, la especialista se mostró optimista: “Hoy estamos frente a una posibilidad de producir forrajes conservados y siembra de verdeos, porque continuarán las condiciones de humedad”. Es una alternativa para recuperar la oferta de alimento lo más rápido posible, sobre todo porque comienza el bache forrajero típico del invierno.

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