Engorde a corral como alternativa de integración vertical

Un ejemplo de integración vertical entre pequeños y medianos productores para engordar ganado a corral en una cooperativa de Córdoba.

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La cooperativa COTAGRO decidió encarar este emprendimiento.

La cooperativa COTAGRO decidió encarar este emprendimiento.

15deSeptiembrede2016a las11:17

En el marco del Segundo Simposio Valor Ganadero, que ACA organizó en la ciudad de Rosario, el pasado 8 y 9 de septiembre, Pablo Buffa, Veterinario de la cooperativa Cotagro, de General Cabrera, Córdoba, mostró un ejemplo de integración vertical entre sus socios, pequeños y medianos productores, que llevan adelante un engorde a corral de novillos. Explicó que tras una exitosa gestión en comercialización de productos agropecuarios, acopio de granos, producción de alimentos balanceados y cría de cerdos, COTAGRO decidió encarar este emprendimiento. 

Pablo Buffa, Veterinario de la cooperativa Cotagro, de General Cabrera, Córdoba.

Alternativa del engorde a corral

Los socios de la cooperativa, muchos de ellos pequeños criadores de ganado, no tenían como colocar sus terneros, por falta de escala. Así, el engorde a corral quedó como una alternativa para mantener la actividad en espacios reducidos y sumar masa crítica ante los frigoríficos, de manera de no perder negocios.

Así, aplicaron tecnologías de procesos, se acondicionaron corrales viejos de productores que se acercaron al proyecto y se utilizó cáscara de maní, como parte del alimento de los terneros, derivado de la propia oleaginosa procesada por la cooperativa. Así, incrementaron la compra de invernada y surgió la figura de la hotelería de terneros para varios de los socios. También se compraron maquinarias forrajeras en forma conjunta, se construyeron comederos y patios de comida.

“El proyecto también fue exitoso gracias a un trabajo en equipo, auditado en forma regular a través de un soporte administrativo de seguimiento mensual con auditoria cuatrimestral. El emprendimiento cuenta actualmente con 3 feedlots que en conjunto reúnen unos 2.400 animales, con una rentabilidad de 17% anual”, comentó Buffa.

“El desafío fue cómo trasladar la experiencia al resto de los socios de la cooperativa, de manera de darles sentido de pertenencia a todos ellos. Utilizando una herramienta legal existente, el contrato mutuo, se creó una figura por la cual los productores pueden invertir su dinero en el feedlot. Así surgió la posibilidad de ofrecer invertir en kilos de novillo, de manera de transformar el dinero invertido en valor producto, y sabiendo los inversores que cobrarán por un índice que sigue el valor de la carne, que siempre copia la evolución de la inflación, a lo que se suma un 6% de interés al año y un 8% a los dos años. El sistema es atractivo para los inversores y también capitaliza al feedlot”, precisó.

Fuente: MasCom

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