El mercado mira atento la trilla de Norteamérica

Ante una gran campaña, los fondos especulativos llevaron los precios del maíz a la baja. Localmente los valores del cultivo se despegan.

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Maíz: los rindes que se reportan en la zona núcleo son erráticos.

Maíz: los rindes que se reportan en la zona núcleo son erráticos.

26deSeptiembrede2016a las08:12

El mercado sigue operando con los ojos puestos en la trilla gruesa de Norteamérica. Ya el maíz lleva un 9% trillado, en línea con el año pasado, pero un poco atrasado versus el promedio histórico. Pero lo más interesante es que la cosecha está agilizándose ahora en la zona núcleo, y los rindes que se reportan son erráticos, y aunque buenos, quedan por debajo de lo proyectado por el USDA. 

Adicionalmente ha estado lloviendo mucho, lo que hasta la maduración final de los cultivos apoyó al maíz, pero ahora dilata la recolección e incentiva los problemas sanitarios.

Sin embargo, con los fondos especulativos en una posición vendida muy grande, y precios que ya bajaron fuertemente, este tipo de comentarios pueden gatillar tomas de ganancias alcistas.

Localmente, el mercado de maíz logra independizarse bastante de Chicago, ya que las necesidades de Brasil generan un mercado FOB muy caliente, al tiempo que se vienen anotando muchos negocios nuevos. Esto hace que a pesar de los esfuerzos de los exportadores por originar mercadería, todavía la posición neta siga siendo vendida. El tema es hasta cuándo perdurará este mercado de exportación tan activo. En algún momento la oferta internacional de EE.UU. debería sentirse, y pensando en la cosecha nueva, debería normalizarse con la llegada de maíz nuevo a Brasil.

Por el lado de la soja, la cosecha arrancó también y lleva un avance de 4%, dos puntos atrasados respecto al año pasado, y 1 frente al promedio histórico. Sin embargo, en la zona núcleo productiva recién está arrancando. Los rindes que se vienen reportando, a diferencia del maíz, son muy buenos. El problema aquí es que un atraso en la recolección por lluvias importantes podría terminar generando problemas de rinde y calidad. 

Sin embargo, los pronósticos de mediano plazo se están poniendo más secos, con lo que este atraso inicial podría recomponerse luego. 

No debemos dejar de recordar que los fondos siguen con una posición neta comprada, que si bien se viene reduciendo, en el contexto de una gran cosecha norteamericana ingresando al mercado, podría llevar a bajas en los valores. 

Pero más a largo plazo la soja sigue teniendo una demanda activa, hay que ver cuánto sembrará Brasil, en donde el maíz está dando una señal de precios muy fuerte por la cosecha fracasada del año pasado, y lo mismo para Argentina, donde inicialmente íbamos a mucho más maíz, pero ahora estaríamos más tranquilos. Adicionalmente, diciembre/enero será un momento de gran volatilidad por el mercado climático. 

Dicho esto pensamos en bajas en el corto plazo, con mejoras luego en diciembre para adelante. Esperemos de esta forma que vengan mejores momentos para vender la oleaginosa. 

En el caso del trigo a nivel internacional lo más relevante pasó por Egipto, el mayor comprador de este cereal, que había impuesto un régimen de tolerancia cero a la contaminación con hongos, una medida casi imposible de cumplir. Por ello llevó a que los oferentes no participaran en las licitaciones de Egipto y que finalmente no pudieran concretar negocios. Esto empujó los precios a la baja inicialmente. Pero esta semana finalmente dieron marcha atrás, y ya realizaron su primera compra. El lado negativo para Chicago y también para Argentina fue que el negocio quedó para Rusia, que viene con una cosecha enorme y apunta a estar muy agresivo en esta zona, donde nuestro país deberá colocar en poco tiempo más el excedente extra Mercosur. 

El problema al trasladar esto al mercado local es que estamos muy cerca la llegada de la cosecha nueva, y por esto los compradores están mucho más tranquilos. Ya se palpita la presión de venta que trasicionalmente se da en este mercado, que sobrepasa la capacidad de absorción de Brasil y el consumo interno, y que compran los exportadores para vender al norte de África o Asia. En esos mercados es justamente donde competimos fuerte con Rusia, que este año tiene gran oferta. Por eso quien pueda postergar la venta a julio, podría ganarse más de 20 u$s/tt. 

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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