Cheques impagos de SanCor suman ya el equivalente a 85 millones de litros de leche

Se frenó el salvataje oficial por reticencia de Atilra a dejar de recibir "aporte extraordinario".

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La compañía láctea registra atrasos en los pagos de salarios.

La compañía láctea registra atrasos en los pagos de salarios.

28deAbrilde2017a las09:18

En los últimos meses SanCor libró cheques sin fondos a proveedores por 732 millones de pesos, de los cuales 280 millones ya fueron levantados con nuevos cheques de pago diferido, según registros del Banco Central (BCRA). La compañía láctea también registra atrasos en los pagos de salarios.

La suma de cheques rebotados que aún sigue pendiente de pago –unos 452 millones de pesos– equivale, al valor promedio actual de la leche, a más de 85 millones de litros de ese producto (si bien la mayor parte de los propietarios de esos cheques son tamberos, en el listado también figuran proveedores de insumos industriales y servicios varios).

Los administradores de SanCor están esperando hace semanas la liberación de un crédito a tasas subsidiadas del Fondo para el Desarrollo Económico Argentino (Fondear) del Ministerio de la Producción (el cual ya había sido concedido en 2016 por un monto de 250 millones de pesos).

Pero la concesión del mismo está sujeto a la implementación de un plan de reestructuración para evitar –según entiende el núcleo duro del gobierno macrista– que en unas pocas semanas, luego de aportada la ayuda, vuelvan a repetirse los pedidos de fondos salvadores.

Parte de ese proceso contempló la desactivación total de la operatoria de las plantas queseras localizadas en Brinkman, Charlone, Moldes y Centeno (a las cuales se les está buscando interesados para poder operarlas), además de un plan de despidos que abarcaría a no menos de 1500 trabajadores.

El plan de reestructuración oficial también contempla terminar con el “aporte patronal mensual permanente” que, en la situación de crisis de la industria láctea en general y de SanCor en particular, complica la situación de costos del sector.

En julio de 2009 representantes del Centro de la Industria Lechera (CIL) y de la Junta Intercooperativa de Productores de Leche acordaron con el sindicato Atilra abonar un aporte de “carácter solidario” y libre disponibilidad (es decir: que puede ser usado libremente por el gremio sin estar asignado a ninguna partida o destino especifico) que actualmente se encuentra en torno a 3200 pesos mensuales por trabajador.

La dirigencia de Atilra, encabezada por Héctor Luis Ponce, está realizando grandes esfuerzos por mantener ese aporte extraordinario (que garantiza una recaudación adicional mensual millonaria al gremio). Incluso llegaron a proponer, en una solicitada, que “los trabajadores de la actividad que se desempeñan en las otras empresas (lácteas) donen una parte de su sueldo para apoyar a los compañeros de SanCor” (sic).

El cese de distribución de productos lácteos realizado esta semana por el Sindicato de Choferes de Camiones, controlado por Hugo Moyano y su hijo Pablo, además de la amenaza por parte de ambos de un paro nacional en protesta (supuestamente) por la situación de SanCor, está en realidad vinculado con los esfuerzos por mantener el privilegio del “aporte patronal mensual permanente” por parte de Atilra.

Dicho aporte extraordinario –que fue homologado en enero de 2010 por la entonces secretaria de Trabajo kirchnerista Noemí Rial– jamás fue convalidado ni aceptado por la entidad que nuclea a las pequeñas y medianas Pymes lácteas (varias de las cuales, al negarse a pagar el aporte, fueron denunciadas en la Justicia por los abogados de Atilra).

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