CLIMA
Rosario
miércoles 20
Estado clima
20° | 34°

Chaparrones

jueves 21
Estado clima
20° | 30°

Lloviznas aisladas

viernes 22
Estado clima
18° | 25°

Lloviznas aisladas

Hacienda

informe semanal de arizmendi

¿Cómo se encuentra regulada la actividad tambera?

La actividad agraria de la explotación del tambo se encuentra regulada por la Ley 25169, consagrada como un contrato agrario de tipo o estructura asociativa.

Por Dra. Marina Simondegui | Departamento Técnico Legal Laboral de Arizmendi

  • como se encuentra regulada actividad tambera
    Informe de Arizmendi sobre la actividad tambera.

La actividad agraria de la explotación del tambo se encuentra regulada por la Ley 25169 (BO: 12/10/1999), consagrada como un contrato agrario de tipo o estructura asociativa. Esta ley reemplazó al régimen estatutario anterior del tambero dispuesto por el decreto-ley 3750/1946. 

Este contrato supone un esfuerzo mancomunado de ambas partes para encarar la producción, traslado, distribución y venta de leche fluida de un rodeo (y actividades anexas o conexas). Si bien el empresario-titular (propietario, poseedor, arrendatario o tenedor por cualquier título del predio e instalaciones en que se desarrolla la actividad) conserva en forma exclusiva la dirección y administración de la explotación, debiéndole proporcionar al tambero-asociado y su familia una vivienda para su uso en el predio, este último, observando técnicas racionales y las normas de higiene, se encarga personalmente y con autonomía (sin supervisión) de las tareas necesarias para la explotación, pudiendo incorporar su propio personal previa conformidad del empresario, así como propiciar las iniciativas técnicas y prácticas que coadyuven a su mejor funcionamiento. La producción luego es vendida a empresas que seleccionan ambas partes.

Así, la prestación de una de las partes no es debida en función de una contraprestación correlativa de la otra, sino de una cooperación asociativa en el marco de una empresa agraria de ejercicio continuo y finalidad productiva compartida en la que predominan relaciones convergentes (no antagónicas), complementación de esfuerzos y cargas para la satisfacción de un objetivo común, asumiendo ambas partes los riesgos y contingencias inherentes a la explotación, soportando los costos y las pérdidas, y distribuyendo los frutos o utilidades en relación con los aportes que cada uno ha efectuado y de acuerdo con los porcentajes acordados.

A continuación Marina Simondegui, especialista laboral de Arizmendi describirá los aspectos esenciales de este contrato regulado por la Ley 25169.

Con relación a la naturaleza jurídica, el artículo 2 de la Ley 25169 califica al contrato de la actividad tambera como un contrato de carácter agrario, de naturaleza asociativa que se configura a través de una relación participativa. Por su parte, el artículo 7 considera a las partes como “sujetos agrarios autónomos”.

Asimismo, la normativa dispone que todo lo que no esté previsto en la misma se debe regir por las disposiciones del Código Civil y Comercial, como así también que las dudas que se planteen entre las partes deben ser resueltas ante el fuero civil.

En este sentido, queda claro que la caracterización de este contrato se encuadra en la nueva categoría de contratos asociativos prevista por el Código Civil y Comercial de la Nación (artículos 1442 y siguientes).

Se debe tener en cuenta que la ley descarta la relación de dependencia entre los sujetos del contrato de la actividad tambera. Pero si el titular de la explotación contrata mano de obra asalariada para tal fin, la relación contractual entre ambas partes constituirá una relación laboral en los términos de la Ley 26727 de trabajo agrario.

La ley prevé como sujetos del contrato asociativo a los siguientes:

Empresario-titular

Es la persona física o jurídica que, en calidad de propietario, poseedor, arrendatario o tenedor de cualquier título legítimo, dispone del predio rural, instalaciones, bienes o hacienda que se afecten a la explotación tambera.

Tambero-asociado

Es la persona física que ejecuta las tareas necesarias destinadas a la explotación del tambo, pudiendo para tal fin contribuir con equipos, maquinarias, tecnología, enseres de su propiedad y con o sin personal a su cargo. Sus tareas son personal e indelegables.

En virtud de la característica participativa del contrato asociativo que prevé el artículo 12 de la ley, el tambero-asociado percibirá, en concepto de retribución, la participación que le corresponda, de acuerdo a lo que hayan convenido las partes.

Con respecto al plazo de vigencia del contrato, la ley (artículo 5 de la Ley 25169) brinda autonomía a las partes para fijar el plazo del contrato, sin establecer plazos mínimos ni máximos. No obstante, cuando las partes no precisen el plazo de duración del contrato o este se fijare de manera verbal, se considerará que el mismo es de 2 años a partir de la primera venta obtenida por la intervención del tambero-asociado.

En consecuencia, surge que no existe un plazo mínimo como sucede en los contratos de arrendamiento o aparcería agrícola, sino por el contrario un plazo supletorio que se debe aplicar en caso de que no se haya estipulado el mismo.

Por otro lado, la legislación establece las obligaciones a cargo de las partes:

Empresario-titular

Tiene las siguientes obligaciones:

  • Tiene la responsabilidad jurídica por las compraventas, créditos y movimientos de fondos, pudiendo solo delegar, de manera parcial, funciones de dirección y administración.
  • Proporcionar vivienda para uso exclusivo del tambero-asociado y su familia.

Tambero-asociado

Tiene las siguientes obligaciones:

  • Cumplir las tareas necesarias para la explotación.
  • Es responsable del cuidado de todos los bienes que integren la explotación tambera.
  • Observar las normas de higiene en las instalaciones del tambo, implementos de ordeñe y animales.
  • Aceptar las nuevas técnicas racionales de la explotación que se incorporen a la empresa.
  • Devolver la vivienda dentro de los 10 días de vencido el contrato o de los 15 días de notificada su rescisión, según corresponda.

Además, las partes en conjunto comparten las siguientes obligaciones:

  • Están obligadas a prestar diligencia en el desarrollo de la explotación, aportando las técnicas y prácticas que coadyuvan a su mejor funcionamiento.
  • Cada parte, de manera independiente es responsable por las obligaciones emergentes de la legislación laboral, previsional, fiscal y de seguridad social por los miembros de su grupo familiar y dependientes que pudieran contratar.
  • Son solidariamente responsables del cumplimiento de las normas sobre sanidad animal.

El contrato de explotación tambera queda resuelto por la muerte o incapacidad sobreviniente del tambero-asociado (artículo 10 de la Ley 25169). Pero la muerte de una persona física que es parte como empresario-titular o como integrante de una sociedad, que actúa como empresario-titular, no genera la finalización del contrato, salvo estipulación expresa en contrario.

También ambas partes pueden rescindir el contrato de explotación tambera con o sin expresión de causa (artículo 11 incisos a y b de la Ley 25169).

Rescisión con causa

Cuando una otra parte no cumpliere con las obligaciones a su cargo o cuando violase las disposiciones de la ley 25169 o lo pactado entre las partes la otra podrá rescindir el contrato, en cuyo caso la finalización se considera configurada por culpa de la parte incumplidora.

En tal sentido, la ley menciona una serie de causales de rescisión, que se entiende, no son taxativas sino meramente enunciativas:

  • Daños intencionales o en los que medie culpa grave o negligencia reiterada en el ejercicio de las funciones que cada una de las partes desempeñe.
  • Incumplimiento de las obligaciones inherentes a la explotación tambera.
  • Mala conducta reiterada con la otra parte o con terceros, que perjudique el normal desarrollo de la empresa.

Rescisión sin causa

Cualquiera de las partes podrá rescindir el contrato sin expresión de causa, pero deberá notificar su decisión con un preaviso mínimo de 30 días. En caso de omitir el preaviso, se deberá indemnizar abonando una suma similar a la que la parte no culpable deja de percibir en dicho mes.

Además, la parte que rescinde el contrato deberá abonar a la otra una compensación equivalente al 15% de lo que la otra parte deje de percibir en el período no cumplido del contrato. Dicho porcentaje se debe calcular sobre el producido del tambo, tomándose como base el promedio mensual de los ingresos devengados en el trimestre calendario anterior a la fecha de rescisión del contrato.

Por último cabe señalar que el contrato asociativo de explotación tambera debe ser homologado, a petición de cualquiera de las partes, en el tribunal civil con competencia en el domicilio del lugar de celebración del mismo.

En cuanto a la jurisdicción aplicable, se establece que a todos los efectos legales debe entender en forma exclusiva el fuero civil, correspondiente al lugar de cumplimiento de las obligaciones emergentes del contrato.

En conclusión, se observa que la Ley 25169 ha venido a terminar con la discusión, desde el punto de vista legal, sobre si la relación laboral entre el dueño del tambo y el tambero era laboral o asociativa, colaborando con la seguridad jurídica. Sin embargo, la línea que divide este contrato asociativo del contrato laboral no es tan clara como la ley pretende, y con el fin reafirmar su objetivo asociativo y participativo, sería conveniente efectuar ciertas adecuaciones al régimen.

De esta manera, el contrato reflejaría la figura asociativa de la relación negocial que ostenta, donde el empresario surge como organizador de la empresa, y el tambero comparte con el empresario-titular la organización de la empresa, enfrentando los beneficios y riesgos de la actividad, logrando que ambas partes del contrato estén en igualdad de condiciones. Así, se puede considerar que estamos frente a una figura asociativa que escapa a la regulación laboral. Sin embargo, cuando no se cumpla con los lineamientos de la ley de explotación tambera, estará siempre latente la aplicación del derecho laboral.

¡OPINÁ SOBRE ESTA NOTA!

Comentar en foro