Cayó la exportación de lácteos, pero la recuperación del precio salvó la facturación: qué se espera para el segundo semestre

Entre enero y mayo, las exportaciones cayeron un 8 % en volumen, pero el valor total subió un 1 % por la mejora de los precios globales; Brasil sigue siendo el principal destino

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Cayó la exportación de lácteos, pero la recuperación del precio salvó la facturación: qué se espera para el segundo semestre
07deJuliode2025a las11:23

El complejo lácteo argentino enfrenta un escenario de contrastes en 2025. Mientras la producción nacional mostró una recuperación en los primeros meses del año, las exportaciones retrocedieron. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre enero y mayo se exportaron 130.600 toneladas de productos lácteos, lo que representa una caída interanual del 8 % y se ubica 1 % por debajo del promedio de los últimos cinco años.

No obstante, la mejora en las cotizaciones internacionales permitió compensar esa merma: el valor total exportado alcanzó los 494 millones de dólares, un 1 % más que en igual período de 2024.

Este escenario se da a pesar del impulso que significó, en los últimos años, la suspensión de las retenciones a los lácteos en octubre de 2023 y su posterior eliminación en agosto de 2024. Estas medidas mejoraron la competitividad del sector, impulsaron la demanda externa y permitieron sostener precios para los productores. Como resultado, en 2024 las exportaciones crecieron un 10% en volumen, incluso cuando la producción había caído. Sin embargo, en 2025, la tendencia se revirtió.

Uno de los factores que explica la caída en los volúmenes exportados es la recuperación del consumo interno. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en lo que va del año las exportaciones representaron el 27 % de la producción láctea nacional, frente al 32 % del mismo período de 2024. Esta caída en la proporción destinada al exterior se da en un contexto de condiciones internacionales cambiantes.

Al desglosar los productos, la leche en polvo continúa siendo el principal producto exportado, con una participación del 40%. Sin embargo, este liderazgo viene en descenso: a comienzos del siglo representaba cerca del 70% del total exportado. Por el contrario, los quesos y el suero vienen ganando peso en el mix exportador, con una participación del 28 % y 23 %, respectivamente.

En cuanto a los destinos, el mercado sigue estando fuertemente concentrado. El 70% de los envíos tuvo como destino solo cuatro países: Brasil, que lidera con el 42% de las compras; Argelia, con el 12%; China, con el 10%; y Chile, con el 6%. Además, cerca del 27% de las exportaciones no tiene un destino declarado, por aplicación del secreto estadístico.

Pese a la caída en el volumen, la suba de precios internacionales salvó la balanza comercial del complejo. La leche en polvo entera aumentó un 32 % desde noviembre de 2023, alcanzando en mayo de este año un precio FOB de 4185 dólares por tonelada, muy por encima del promedio histórico de 3570 dólares.

El queso mozzarella mostró una recuperación del 26% desde su piso de diciembre de 2023 y cotiza a 4.722 dólares por tonelada, un 21% por encima del promedio. El suero también registró mejoras y se ubica 14% por encima del valor histórico.

El repunte de precios responde a un escenario global de mayor demanda y oferta restringida. Según la FAO, el índice de precios de los lácteos alcanzó en mayo los 153,5 puntos, un 37% por encima del mínimo registrado en septiembre de 2023 y muy cerca del récord de julio de 2022. La demanda de Asia y Medio Oriente, combinada con problemas de producción en Australia y la Unión Europea, están impulsando las cotizaciones.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) también señala un cambio en el patrón de consumo global, con mayor demanda de productos con alto contenido proteico. En ese sentido, las exportaciones de concentrado de proteína de suero de alta calidad crecieron 17% interanual en 2024, con Asia como destino principal. Este tipo de tendencias reconfiguran el mapa comercial y pueden representar una oportunidad estratégica para Argentina.

De cara al resto del año, se proyecta un crecimiento moderado de la producción global de leche (0,4%) y un avance en las exportaciones de queso (1,5%) y manteca (1,8%), mientras que la leche en polvo descremada caería 1,8% en volumen, y la entera subiría 2,2%. En este contexto, Brasil, principal socio del complejo lácteo argentino, seguirá demandando productos ante su imposibilidad de abastecerse por completo, lo que podría mantener firme la demanda.

El panorama combina señales mixtas: el volumen exportado se reduce, pero los precios sostienen el ingreso de divisas. La clave estará en aprovechar el contexto externo favorable, consolidar mercados estratégicos y mejorar la eficiencia para traducir más producción en más exportaciones sostenidas.

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