Tarifas: Trump puso fin a la tregua y escala la guerra comercial entre EE.UU. y China

El norteamericano anunció que el mes que viene impondrá aranceles adicionales del 10% sobre US$ 300.000 millones de importaciones chinas. Beijing avisó que responderá con la misma moneda.

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Trump y Xi Jinping, en un mejor momento de las relaciones bilaterales.

Trump y Xi Jinping, en un mejor momento de las relaciones bilaterales.

02deAgostode2019a las09:42

El jueves por la tarde, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que desde el 1 de septiembre impondrá tarifas adicionales del 10% a importaciones que su país realiza desde China por 300.000 millones de dólares, con lo cual puso fin a la tregua que mantenían las dos naciones en la guerra comercial entre las dos mayores economías del planeta.

La respuesta de Beijing llegó casi de inmediato: China aseguró que “no va a ceder ni una pulgada” bajo presión. “Si Estados Unidos impone esas tarifas, China va a tomar las contramedidas necesarias para proteger sus intereses”, avisó Hua Chunyng, la portavoz de la Cancillería del país asiático. “No vamos a aceptar presiones ni intimidaciones” y Washington debe “dejar de lado sus ilusiones” y volver a las negociaciones, agregó.

El enfrentamiento que mantienen ambas naciones se da por la presión norteamericana para que Beijing acepte un acuerdo comercial; de hecho, la amenaza de Trump de este jueves -que afectaría a casi todos los bienes que su país importa desde China- busca acelerar ese tratado después de que sus negociadores le informaran sobre un supuesto estancamiento en el diálogo.

Desde que comenzó la guerra comercial, con tarifas, amenazas y trabas las relaciones bilaterales, los avances y retrocesos en las conversaciones entre los dos gigantes se convirtieron en uno de los principales aceleradores y frenos de los mercados internacionales financieros y de commodities.

Esta semana, las posturas de cada lado otra vez vuelven a parecer irreconciliables -aunque eso ya pasó en otros momentos-. De viaje en Bangkok, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, volvió a denunciar “las décadas de mal comportamiento” de China que, dijo, la administración Trump está decidida a resolver,

Trump acusa a Beijing de no cumplir sus promesas de detener las ventas a Estados Unidos del opioide sintético fentanyl -que Washingon vincula con decenas de miles de muertes por sobredosis al año- y demorar sus “gestos de buena voluntad” en cuanto a las compras de productos agrícolas norteamericanos. A su vez, Estados Unidos está demorado en levantar las restricciones sobre la exportación de tecnología a empresas como Huawei, su propio “gesto de buena voluntad” comprometido cuando Trump y su par chino Xi Jinping parecían avanzar en el diálogo.

La respuesta china a la nueva amenaza norteamericana podría incluir aranceles, penalidades contra compañías estadounidenses en China y, también, la prohibición de exportar a Estados Unidos minerales específicos que son usados en las industrias militar y de electrónica.

La nueva escalada generó un impacto inmediato en los mercados y, según asociaciones y expertos citados por la agencia Reuters, proyecciones de aumentos de precios al consumidor en Estados Unidos y una mayor ralentización de la economía global, al tiempo que podría forzar a la Reserva Federal (Fed) a volver a recortar la tasa de interés para proteger a la economía norteamericana de los riesgos de las políticas comerciales.

Consultado sobre el impacto en los mercados financieros, Trump respondió: “No estoy para nada preocupado por eso”.

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