Argentina y Noruega trabajan en una vacuna contra la brucelosis porcina

Investigadores de ambos país desarrollan la generación de un producto comercial para proteger al sector pecuario. Cabe destacar que esta enfermedad afecta a seres humanos.

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06deMarzode2020a las07:20

Científicos de Argentina y Noruega desarrollan un vacuna contra la brucelosis porcina, que hasta el momento no existe nada en el mercado. Este producto permite proteger a las producciones pecuaria de esta bacteria. 

Hasta el momento está en esta experimental, pero se espera que en un corto plazo se pueda encontrar en el mercado. La brucelosis porcina es una patología que no sólo afecta la producción pecuaria, sino que también puede ser transmitida a productores rurales, trabajadores de la carne y veterinarios.

De esta manera, científicos de ambos países desarrollan este producto que por vía nasal logró brindar protección a ratones en un modelo de infección por vía oral. “Los resultados abren posibilidades para diseñar en el futuro una vacuna comercial segura para prevenir la infección en los cerdos y, en consecuencia, la enfermedad humana o zoonosis”, afirmó Pablo Baldi, investigador del CONICET a la Agencia CyTA.

Los científicos señalaron que el desarrollo está enfocado en la proteína BtaF. “Nosotros postulamos que la vacunación con BtaF generaría una respuesta inmune que, entre otros mecanismos, bloquearía la adhesión de las bacterias y, por lo tanto, su capacidad de infectar células”, señaló la codirectora del avance, Mariana Ferrero.

Desarrollo

Los investigadores como forma de comprobar su hipótesis,  infectaron por vía oral a ratones que habían sido previamente vacunados con BtaF por vía nasal. Luego, los resultados arrojaron que los animales inmunizados tuvieron una caída de la presencia de la bacteria.

Por su parte, aquellos que no habían sido vacunados tenían una presencia muy alta de esta bacteria de la brucelosis porcina. Los desarrolladores destacaron que las vacunas existentes tienen varios inconvenientes y limitaciones, y se aplican a  ganado bovino, caprino y ovino.

“Una alternativa para reducir este riesgo es el desarrollo de vacunas acelulares, es decir, que contengan sólo algunos componentes de la bacteria. Nuestro desarrollo se enmarca en esta categoría”, afirmó Florencia Muñoz González, integrante del laboratorio de Baldi.

Tras este avance en contra la brucelosis porcina, se deben realizar ensayos en animales susceptibles. Además, se debe probar  la capacidad de protección frente a infecciones por otras especies de Brucella.

 

“Nuestra vacuna, al ser acelular, podría potencialmente usarse en humanos, pero para eso hacen falta muchas pruebas y adecuaciones. Es un proceso largo”, indicaron Baldi y Ferrero..

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