Triquinosis: ante un nuevo foco, recomiendan medidas para evitar la propagación

El Senasa comunicó que el pasado viernes se logró controlar un foco de triquinosis en Junín. Debido a esto, lanzaron una serie de recomendaciones para evitar la propagación.

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01deJuniode2020a las12:45

La zona de Junín, en el noroeste bonaerense, asiduamente reporta casos y focos de triquinosis. Esto se debe a la intensa producción porcina en las regiones periurbanas y rurales que rodean la ciudad y componen el partido dicho. 

En este sentido, el Senasa comunicó que clausuró un predio familiar de crianza de cerdo en Junín, por arrojar resultado positivo de triquinosis en uno de sus animales, evitando, de esta manera, que la carne en mal estado llegue a la mesa del consumidor.

Habiendo destruido la carne del cerdo enfermo en digestor y habiendo realizado el seguimiento epidemiológico correspondiente, referentes de la Oficina del Senasa en Junín -en jurisdicción de su Centro Regional Buenos Aires Norte- localizaron el “establecimiento origen” del cual provino el cerdo positivo a triquinosis.

Tras identificar el lugar, los agentes del Senasa interdictaron el predio e impidieron el ingreso y egreso de animales, enviando los porcinos encontrados a faenar a un frigorífico habilitado, dando por cerrado el foco.

Es importante recordar que la triquinosis es una zoonosis producida por un parásito del genero Trichinella spp.Las personas se enferman al consumir carne mal cocida o productos elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres, (principalmente jabalíes y pumas), que contienen en sus músculos larvas de Trichinella, siendo la fiebre, diarrea, vómitos, hinchazón de párpados, fotofobia o decaimiento similar al de la gripe y dolores musculares, los principales síntomas de esta enfermedad.

De este modo, todo tenedor de cerdos debe acercarse a la oficina Senasa mas más próxima, para inscribir su unidad productiva en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) e informarse sobre las condiciones sanitarias de crianza, exigidas por norma.

Recomendaciones

Los elaboradores de chacinados, productores y tenedores de cerdos y cazadores deben tener en cuenta una serie de precauciones para evitar la propagación de la triquinosis, recordó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La faena doméstica y la carneada de cerdos en el campo –hábitos difundidos en la población rural y periurbana– promueven la distribución y comercialización de productos porcinos elaborados de forma casera o artesanal. “Como en este proceso se utilizan carnes sin cocción, los chacinados, embutidos y salazones resultantes pueden contener larvas de los parásitos que producen la enfermedad”, explicó Tatiana Aronowicz, a cargo de la Coordinación de Zoonosis del Senasa.

La prueba de digestión artificial

Las personas que elaboren chacinados (como chorizo seco, salame y longaniza) a partir de carne cruda de cerdos o de animales silvestres, deben verificar previamente que esta materia prima sea apta para consumo humano. Para ello, deben remitir una muestra de carne de cada animal con el objetivo de que sea analizada en un laboratorio mediante la prueba de digestión artificial, que es la técnica reconocida y eficaz para detectar larvas de parásitos Trichinella spp.

En Argentina se encuentran laboratorios a los cuales los usuarios pueden recurrir, ubicados en distintas localidades del interior del país y están destinados a la atención de los requerimientos propios de cada región. Asimismo, se podrá escribir por correo electrónico a coorzoonosis@senasa.gob.ar para conocer la disponibilidad según las distintas zonas.

También, los elaboradores de alimentos deben recordar que la salazón y el ahumado no matan al parásito, tampoco la cocción en microondas ni el congelado por lo que estos productos deben prepararse siempre con carne que resulte negativa a la prueba diagnóstica.

La muestra de músculo para el diagnóstico en cerdos se debe extraer del diafragma (entraña), dado que posee mucha actividad metabólica y de uso de oxígeno, con mayor oportunidad de visualizar las larvas.

Cazadores

“En algunas provincias de la Patagonia, Buenos Aires y La Pampa se desarrollan actividades de caza”, dijo Aronowicz, “y en muchos casos los cazadores elaboran chacinados y/o salazones con carne de puma, jabalí y/o otros animales silvestres que pueden contener larvas y también pueden mezclar la carne con cortes de cerdos comerciales y de otros animales”.

Por eso, es importante resaltar que también deben someter estas muestras, previamente, a la prueba de la digestión artificial; así como recordar que no deben abandonar las carcazas, ni utilizarlas como alimento para los cerdos domésticos.

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