Atacar la diarrea viral bovina desde otro enfoque: la importancia de diagnosticar terneros infectados

Desde INTA señalaron que la vacunación es una de las herramientas más difundidas, pero no garantiza que pueden generar infección fetal. Un animal persistentemente infectado es un gran foco de contagio.

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Atacar la diarrea viral bovina desde otro enfoque: la importancia de diagnosticar terneros infectados
08deJuniode2020a las13:59

La diarrea viral bovina (DVB) es una enfermedad de fácil contagio y que afecta al 70 % de los bovinos en el país. Es importante poder combatirla ya que genera importantes pérdidas económicas, problemas reproductivos y respiratorios en los animales.

Del INTA realizaron un estudio sobre cómo combatir la enfermedad desde otro enfoque. En este sentido, señalaron que si bien existe la vacuna, lo más efectivo es la eliminación del virus, que requiere la aplicación de estrategias diagnósticas adecuadas. La vacunación puede permitir que el animal alcance un gran grado de inmunidad, pero no garantiza que esté totalmente protegido de la infección si se expone al virus. 

Por su parte, la investigadora del Instituto de Virología, Andrea Pecora señaló que las vacunas en el país no están certificadas para asegurar protección fetal. Esto significa que, aunque la vaca esté vacunada, el virus podría llegar a infectarla y también al feto, con el riesgo consecuente de que el ternero que nazca sea un animal PI (persistentemente infectado), explicó la técnica.

El mayor problema de esta enfermedad se radica en la generación de animales PI. “El ternero nace infectado y tiene esa condición durante toda su vida”, explicaron desde el INTA.

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Esto significa que el animal es portador hasta que muere y excreta altísimas cantidades de virus, ya sea por las secreciones nasales y oculares, heces, orina o leche. “Aquí reside la importancia de desarrollar estrategias diagnósticas para identificarlos”, comentó Pecora.

En este sentido, explicó que diferentes países europeos trabajan en el diagnóstico de PI, de manera voluntaria en algunas regiones y de manera obligatoria en otras. “A esta detección de animales PI se le suma la vacunación con formulaciones inertes o vivas, con perspectivas de discontinuar su uso una vez reducida la incidencia de PI en los rodeos”, sostuvo Pecora.

Desde el INTA detallaron que los animales persistentemente infectados excretan 10 millones de partículas virales por mililitro de fluidos corporales diarios. “Esto representa una verdadera bomba de tiempo que potencia la transmisión del virus y posibilita la infección de hembras preñada que gestarán posibles nuevos terneros PI”, aseguró la especialista.

Ante este escenario, desde el INTA señalaron que no hay vacunas ni antivirales que resuelvan este problema de los PI conviviendo con el resto del rodeo. “Para liberarse de la enfermedad en el campo, a la vacunación debe sumarse la detección y eliminación de estos animales”, aseguraron desde el instituto.

Por su parte, Pecora agregó: “Considerando que las vacunas no son herramientas suficientes para resolver la enfermedad y que el problema de la persistencia del virus en el campo se debe a los animales PI, es que proponemos otra mirada para abordar la DVB, inspirados también desde el modelo europeo”.

Controlar el virus

  • Asegurarse la presencia del problema (diagnóstico) y categorizar los rodeos según el grado de riesgo.
  • Detectar animales persistentemente infectados con el virus de la DVB para su posterior eliminación del rodeo.
  • Vigilar para evitar el reingreso del virus.

Con estas tres iniciativas se busca controlar a la enfermedad. Para el diagnóstico, el Instituto de Virología cuenta con herramientas de alta sensibilidad para la detección de los animales PI.

A diferencia de la serología, la técnica de PCR detecta la presencia de virus en sangre, que es lo que importa a la hora de detectar animales PI, explicaron desde el INTA. “Si aparece un resultado positivo por PCR en el primer muestreo, puede no ser de un animal PI (existe la posibilidad que se deba a una infección aguda)”, explicaron desde el instituto.

En este sentido, informaron que para confirmar o descartar si es infección persistente, se recomienda realizar otra determinación a las 3 o 4 semanas del primer muestreo. “Esta metodología puede significar una inversión de dinero en una primera instancia, pero el testeo se realiza una sola vez en la vida del animal, por lo tanto, no hay que repetir la PCR si ya está descartado que el bovino sea PI”, aclararon desde el Instituto de Virología.

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