La leche en polvo argentina juega con la cancha inclinada en el mercado global

La actual coyuntura en la que se encuentra la cadena requiere con urgencia ampliar los mercados.

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La leche en polvo argentina juega con la cancha inclinada en el mercado global
14deAgostode2020a las11:10

Con un panorama local complejo, el mercado externo aparece como una salida clave en la lechería para canalizar producción que el consumo interno no está en condiciones de absorber y evitar un mayor ajuste de precios domésticos, que tendría consecuencias negativas para la ecuación económica y la situación financiera de muchos establecimientos productivos, tanto del eslabón primario como secundario de la cadena.

"El problema es que la cancha en la que compiten los exportadores argentinos, principalmente en el mercado de leches en polvo, se encuentra desnivelada y con pendiente en contra para los jugadores locales, particularmente cuando se compara con grandes jugadores globales, caso de Nueva Zelanda, y en el acceso a mercados claves, particularmente China", destaca un informe del IERAL de la Fundación Mediterranea.

El relevamiento muestra que hay dos cuestiones específicas que atentan contra la competitividad de los exportadores y que se analizan en este informe, una de ellas refleja una política “activa”, la de gravar las exportaciones con un impuesto específico (Derechos de Exportación) y la otra resulta más bien la consecuencia de un accionar de tipo “pasivo”, el no haber avanzado, por muchos años, en la apertura de nuevos mercados y en la búsqueda de un tratamiento más favorable en materia arancelaria para nuestros productos, cuando otros países sí lo hacían.

Situación de la leche en polvo

El producto más comoditizado de la cadena, la leche en polvo, sufre una carga de retenciones del 9%, que se reduce al 8,25% si se descuentan los reintegros de exportación que rigen para estos productos (suponiendo que estos últimos se pagan en tiempo y en forma, lo que a veces no sucede).

"Los competidores globales no están sujetos a este tipo de tributación. Es válido decir entonces que los exportadores locales de leche en polvo arrancan la competencia global cediendo 8,25% de sus ingresos respecto a sus competidores o, desde otra perspectiva, decir que, a similares costos productivos, el producto argentino sale al mercado un 8% más caro aproximadamente por este impuesto", destacan desde el IERAL.

El informe elaborado por los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre agrega que, por otra parte, un factor determinante en la formidable expansión del comercio bilateral de lácteos entre Nueva Zelanda y China ha sido, sin dudas, la ventaja de acceso lograda por Nueva Zelanda al mercado del gigante con la implementación completa del TLC firmado en el 2008.

Gracias a este acuerdo y para el caso específico de leches en polvo, en 2019 los importadores chinos importaron 173 mil toneladas de este producto desde Nueva Zelanda a arancel cero, en oposición al arancel del 10% que rige en todas las compras desde otros orígenes y en las toneladas adquiridas desde Nueva Zelanda por fuera de esta cuota (más de 500 mil toneladas).

La diferencia de precios de origen entre ambos países es importante. El exportador de Nueva Zelanda recibirá un precio FAS que se ubica en promedio USD 325 por encima del que recibirá el exportador de Argentina (+11,4%).

Para tener referencia, la brecha de precios a favor de la cadena láctea de Nueva Zelanda es equivalente al 47% de los costos de transporte (interno, leche y producto), elaboración (costo proceso industrial, embalaje) y comercialización que utiliza OCLA en su simulador de precios leche cruda con destino a la exportación de leche en polvo entera (USD 690 la tonelada).

"Las diferencias de precios entre un origen y el otro son muy importantes para el tipo de producto que se trata; como ya se mencionase, en la leche en polvo la competencia está muy focalizada en los costos y pequeñas diferencias (a calidad y confiabilidad similar) terminan inclinando la balanza del comprador hacia uno u otro proveedor", señala el relevamiento.

Retenciones en Argentina

En este sentido, concluyen que el gobierno de Argentina debería eliminar la carga sobre los exportadores, reduciendo los derechos de exportación al menos hasta el nivel de los reintegros, a los efectos de cerrar la brecha.

"Si bien esta última no desaparecería por completo, el exportador argentino seguiría recibiendo un menor precio neto que el exportador de Nueva Zelanda como resultado de no contar con la preferencia arancelaria, la diferencia se reduciría bastante; además sería un paso importante y necesario, para la actual coyuntura en la que se encuentra la cadena, que requiere con urgencia ampliar los mercados asequibles, y también como señal respecto de la estrategia que tiene en mente el gobierno para incrementar de forma sostenible la producción en la cadena láctea".

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