Tres jóvenes fabricaron el primer champú sólido con residuos de quinoa y aspiran a exportarlo a Uruguay

El proyecto “Homahua” comenzó con la fabricación de barras de cereales, pero el negocio tuvo un giro y se convirtieron en pioneros. El producto se comercializa en Capital Federal, Córdoba y provincias del resto del país.

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Tres jóvenes fabricaron el primer champú sólido con residuos de quinoa y aspiran a exportarlo a Uruguay
13deOctubrede2020a las14:31

Todo comenzó en 2017 cuando Gisela Cari, estudiante de abogacía en Córdoba y oriunda de Jujuy, decidió incursionar con la quinoa. En este sentido, decidió fabricar barras de cereal con este cultivo y venderlas en ferias y negocios. 

Al proyecto se sumaron Martín Malicho (estudiante) y Estanislao Díaz (chef). Tras un tiempo con este negocio, el proyecto tuvo un giro 180° y decidieron fabricar el priemr champú sólido con residuos de quinoa. 

Cari viajó a Jujuy para interiorizarse sobre la saponina, cáscara que recubre el grano de la quinoa y es quitada por los productores después de la cosecha, por lo cual queda como residuo. “Vimos que tenía propiedades de detergente natural y era un desengrasante generador de espuma, además de poseer beneficios para el fortalecimiento capilar”, comentó la estudiante jujeña.

Los creadores del proyecto señalaron que, tras varias pruebas con diferentes porcentajes de saponina en los ingredientes utilizados, dieron con la fórmula correcta para que el champú y el acondicionador se endurecieran. “Además de saponina, el champú y el acondicionador Wara llevan los siguientes ingredientes: tensioactivo derivado del coco SCI (para solidificar), aceite de oliva extra virgen, aceites puros (lavanda, menta o jazmín), conservante Cosgard (usado en cosmética natural) y agua”, explicaron los jóvenes

Champú sólido

Desde octubre de 2019 hasta abril de este año elaboraron 300 champús mensuales. A partir de mayo último aumentaron la producción a 500 por mes, pero en agosto volvieron a tres centenares porque no conseguían saponina ni tensioactivo SCI, comentaron los fundadores del proyecto.

Champú y acondicionador sólidos se comercializan en tres fragancias: lavanda, menta y jazmín. Cada unidad pesa 65 gramos y alcanza para 70 o hasta 90 lavados, según el largo del cabello y la frecuencia de uso. Son productos fáciles de transportar.

Los productos se comercializan en Marcos Juárez, Pilar y Río Tercero y en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Tucumán y Jujuy. Hay consultas desde Uruguay y Chile, destacaron.

Beneficios

Los creadores del proyecto señalaron que uno de los principales beneficios del formato sólido del champú y el acondicionador es que favorece al medio ambiente, ya que evita la proliferación de envases plásticos.

“Logramos una disminución de unos 3.360 envases; esto es algo positivo para la ciudad de Córdoba”, destacó Cari. Además, manifestó que apuntan a ser una marca global de productos para el cabello que no causa impacto ambiental.

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Otro beneficio es el PH de estos artículos capilares, ya que cuida el cuero cabelludo y la piel. No tienen siliconas, sulfatos ni parabenos.

“Nuestros productos fortalecen la fibra capilar; hay mujeres que tenían el pelo fino y débil que nos dijeron que se les había engrosado el cabello”, comentó Cari.

Respecto del futuro, la intención de los jóvenes es estandarizar procesos y delegar la fabricación del champú y el acondicionador sólidos a un laboratorio. “Es nuestro próximo paso para dar escalabilidad al proyecto”, anticipó Cari.

También admitió que necesitan mejorar el sistema de producción. “Queremos invertir en maquinarias y tecnología; y apuntamos a la exportación, para lo cual necesitamos autorización de la ANMAT para salir del país”, concluyó.

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