Indígenas del Atacama crearon un vino con sabor al lugar más seco del mundo

Los pueblos indígenas conformaron una cooperativa para la producción de un vino rico en sabor y color, generado con una uva de piel gruesa

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Indígenas del Atacama crearon un vino con sabor al lugar más seco del mundo
24deMayode2022a las11:15

Por sus características geográficas y climáticas, el desierto de Atacama de Chile –el más seco del mundo- es un lugar óptimo para el cultivo de uvas de piel gruesa. Según expertos, la altura, las temperaturas extremas y el intenso sol son condiciones favorables para que el fruto produzca un vino de color y sabor intenso.

A pesar de que las condiciones del desierto pueden ser intolerables para los humanos, los viñedos Caracoles se adaptan muy bien a la altura de este lugar (que alcanza los 3600 metros sobre el nivel del mar), a las temperaturas extremas (tanto altas como bajas), la poca vegetación y falta de lluvias. 

Más allá de las características climáticas del desierto, los habitantes originarios del Atacama, a lo largo de los años, probaron sembrar diferentes cultivos y, a través de la prueba y error, fueron delimitando cuáles son las plantaciones que mejor se adaptan a estas tierras. Así descubrieron las grandes aptitudes de los viñedos, lo que los llevó a experimentar cómo desarrollar vinos de altitud. 

Con la técnica desarrollada, 18 pobladores que se especializaron en el cultivo de vid y elaboración de vino, se nuclearon en una Cooperativa de Agricultores de Lickanantay, bajo la cual elaboran el vino Ayllu. Esta unión genera menos del 1% del vino chilena. 

 

 

La bodega Ayllu produce 12.500 botellas al año y fue reconocida internacionalmente. No obstante, y a pesar de su éxito, los productores indicaron que el crecimiento de la uva presenta algunas dificultades dadas las características del lugar, pero confían en que los especialistas pueden resolver estos inconvenientes. 

Además, el enólogo de Ayllu, Fabián Muñoz, aseguró que el intenso sol que reciben las plantas, sumado al frío de las noches, producen que la uva genera una piel más gruesa. Esto es clave para darle al vino un perfil único. 

“Gracias al lugar, tenemos vinos tintos con muy buen color, con muy buen tanino, un aroma muy versátil que hace que nuestros vinos sean muy complejos, tengan muchos aromas, tengan muchos sabores”, concluyó el enólogo. 

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