Maximiliano Landrein: cómo la experiencia de un bar lo llevó a crear el sitio de agro más visitado del mundo

El cofundador de Agrofy participó de un evento en Rosario y brindó algunas sugerencias a la hora de emprender

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Maximiliano Landrein: cómo la experiencia de un bar lo llevó a crear el sitio de agro más visitado del mundo
28deSeptiembrede2022a las13:37

El CEO y cofundador de Agrofy, Maximiliano Landrein, participó de la Experiencia Endeavorel evento más grande del ecosistema emprendedor del país, y compartió sus vivencias sobre la creación de una empresa y las habilidades de las personas.

Bajo este marco, durente la presentación, el empresario contó cómo el proyecto frustrado de un bar lo ayudó a lanzar Agrofy, la plataforma de agro más visitada en todo el mundo. 

La experiencia de Maximiliano Landrein como emprendedor

En primer lugar, Landrein revivió la experiencia de fundar fyo en 1999 junto a Alejandro Larosa. Por ese entonces, quisieron crear un e-commerce para los negocios del agro, pero el mercado no estaba preparado, por lo que el proyecto se reconvirtió a una comercializadora de granos que hoy es una de las más importantes de la Argentina.

También mostró un video en donde citó una frase: "La acción es superior a la inacción". "Moverse es superior a quedarse quieto, aún en la incertidumbre", resaltó como concepto importante a la hora de emprender.

A mitad de su disertación, Landrein hizo un viaje al pasado y contó un proyecto paralelo a la fundación de fyo, cuando encararon la apertura un bar junto a otros tres amigos: Espiria. Este espacio, que se instaló en una gran casa, no sólo ofrecía comidas y tragos, sino que también presentaba galerías de arte y cursos de fotografía, bonsai, reiki y meditación. El bar, además, proponía noches temáticas con maridajes entre la música, la cultura y la bebida. “Fue un lugar muy ecléctico y pudimos implementar todas las ideas creativas que se nos habían ocurrido a los socios. El bar fue un éxito desde el punto de vista del marketing, pero la gestión fue un fracaso”, reconoció el emprendedor. 

“Ahí aprendí que cada modelo de negocio necesita de algunas habilidades específicas. El bar necesitaba una parte creativa, pero también necesitaba control, y ninguno de los socios teníamos este perfil. Entonces es importante conocer cuál es el perfil de pensamiento que cada uno tiene. No solo para conocerse, sino para saber con quiénes trabajo mejor, quienes me complementan, y por qué a veces no me entiendo con otras personas”, remarcó Landrein.

El empresario contó cómo surgió la idea de crear Agrofy para retomar la idea inicial de 1999: “Con el proyecto del bar armamos un Facebook y logramos generar un contenido increíble. En un momento estaba haciendo pautas en plataformas y me di cuenta de que hacer un ecosistema o comunidad online era lo mío. A pesar de que la gastronomía no me interesó, el bar me permitió conectar con lo que yo fluía. Para que el proyecto tuviera escala, decidimos armar una empresa nueva y así nace Agrofy, un marketplace para el agro”.  

Nos pasamos meses buscando un nombre. Queríamos que esté en inglés porque queríamos hacer una empresa global, un dominio que esté disponible en todos los países donde el agro es importante. Registramos el dominio en 25 países antes de tener un plan de negocios o un peso de facturación, teniendo en claro qué tipo de negocio queríamos y qué tipo de socios íbamos a buscar. Entonces armamos una empresa que pudiera recibir inversores desde afuera”, recordó Landrein.

Al culminar su disertación, el CEO de Agrofy indicó: “Sigo pensando que la acción es superior a la inacción, pero la acción consciente, la que nos hace crecer y ser mejores, que es superior a la acción pura, al hacer por hacer”. 

Además, hizo una reflexión sobre cada uno de los proyectos que encaró:

Finalmente, el emprendedor se refirió a las reiteradas quemas que se producen en las islas del río Paraná y contó una anécdota personal: "Cuando comenzaron los incendios, allá por 2020, con algunos vecinos de Arroyo Seco –localidad en la que vivía– compramos cuatro hectáreas sobre el río para plantar árboles autóctonos. La idea era que las aves y otras especies pudieran refugiarse". 

“Cuatro hectáreas son insignificantes con todo lo que se quemó, pero cuando uno empieza a empujar, a hacer, eso contagia y quizás estos árboles puedan ser muchos más y logremos empezar a plantar hoy el mañana que queremos ver. Y quizás de eso se trata emprender, de moverse, entusiasmar y hacer que la realidad se modifique”, concluyó el empresario. 

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