A los 14 años revendía leche del tambo de su padre, revolucionó las alpargatas y ahora fabrica muebles con plástico de la basura

Su empresa recuperó más de 150 mil kilos de plásticos para transformarlos en mobiliario de uso cotidiano

A los 14 años revendía leche del tambo de su padre, revolucionó las alpargatas y ahora fabrica muebles con plástico de la basura
23deNoviembrede2022a las14:09

Emprendedor, se nace y se hace. Para Gastón Laborde (36), ser un “hacedor”, como él se define, es producto de su familia, que siempre lo impulsó a ser inquieto. “Desde chicos nuestros viejos nos contagiaron el estar activos. Nuestras vacaciones eran ir 3 meses al campo. No teníamos pileta, ni televisión, estábamos todo el tiempo haciendo cosas”, expresó en una entrevista con Agrofy News. 

Tenía apenas 14 años cuando creó su primer negocio junto a su hermano. “Mi viejo es tambero y veíamos que en ese momento cobraba 12 centavos por litro de leche, cuando en el supermercado valía un peso. Veíamos una diferencia grande y se nos ocurrió revender la leche. Se la comprábamos a mi viejo a 25 centavos, el doble, y la vendíamos en 50 centavos, la mitad que en la góndola. La envasábamos en botellas de Coca Cola y salíamos a vender en bicicleta”, contó.

Esta anécdota tuvo lugar en Trenque Lauquen, una ciudad a 500 km de Buenos Aires, donde Laborde nació y vive actualmente, luego de un paso de unos años por Capital Federal: “A los 18 me fui a estudiar Administración Agraria en la UBA. Mientras estudiaba arranqué a trabajar en empresas dedicadas al agro y en paralelo comencé con un emprendimiento propio”. 

Del agro a la indumentaria: QA

En 2009 junto a su hermano lanzaron el segundo proyecto, que nada tenía que ver con agro, que resultó ser el primero en despegar a una escala enorme: “Empezamos comprando y revendiendo alpargatas. A los dos años pusimos una fábrica, cuando no teníamos ni idea del rubro. Al principio fue un desastre, todavía tengo 8 mil pares de alpargatas falladas en un depósito. Todo eso fue aprendizaje”, expresó.

En el año 2014, Gastón renunció al trabajo que tenía y se dedicó a trabajar full time en el emprendimiento "Quiero Alpargatas" y luego lo transformó en un negocio de indumentaria que actualmente se llama QA: “Llegamos a tener 23 franquicias, 6 locales propios, casi 30 locales exclusivos”. 

En 2017 hubo una crisis muy fuerte en el sector de la indumentaria. Eso los obligó a achicar toda la empresa. Terminaron tercerizando toda la producción de QA y al día de hoy sigue existiendo la marca, pero a una escala mucho menor: “La mayoría de los locales exclusivos pasaron a ser multimarcas. Bajamos nuestro volúmen. En todo ese proceso me volví a vivir a Trenque Lauquen, me traje la oficina, el depósito. Seguimos funcionando a un 10 % de lo que vendíamos en ese momento”. 

Inmobiliaria, coworking y agro

Gastón quiso ir por más. En 2015, junto a su hermano, lanzó el primer coworking de Trenque Lauquen: “Compramos una casa antigua de 300 m2. No existía nada así en la zona”. Hace dos años también se incorporó a un nuevo proyecto de una inmobiliaria: “La abrió un amigo en Trenque Lauquen y me sumé como socio y gerente”: 

El agro es un rubro que lo marcó desde siempre, por eso desde hace un año que se desempeña también como director externo de una empresa familiar agropecuaria de Lincoln: “Tiene tambo, una marca de quesos que se llama La Suerte. Siembran más de 30 mil ha alquiladas por toda Argentina y tienen campos en Uruguay”. 

Además, hace tres años comenzó a participar como miembro de un Grupo CREA: “Querían sumar una mirada de alguien que entendiera de agro pero que esté en otros rubros”. 

Respecto a su pasión por hacer, Gastón expresó: “En el fondo creo que emprender es eso, hacer, probar, y no es nada raro, es un tipo de perfil que no es mejor ni peor que otro. Es estar inquieto, buscar. A mi siempre me motivó mucho el hecho de poder tener libertad”, contó Gastón. 

Muebles con plásticos reciclados

Como si fuera poco, en 2019 lanzó su otro gran emprendimiento: Wood Idea, muebles de “madera” hechos con plástico reciclado. Ofrecen más de 30 productos, entre los que se destacan livings, bancos, reposeras, cestos, maceteros, huertas y composteras de diseño para utilizar en el jardín. 

“Es un proyecto que arrancaron unos amigos míos hace 6 años. Funcionó los primeros dos años. Se cayeron las ventas, proveedores, estuvieron 6 meses sin vender un producto y decidieron cerrarlo. Con mi hermano seguíamos muy de cerca el proyecto, siempre nos había gustado y ofrecimos comprárselo”, contó el emprendedor. 

Gastón contrató a una diseñadora gráfica, a una comunicadora full time y prepararon un plan de relanzamiento: “Desarrollamos una nueva red de proveedores y  salimos a buscar clientes”. 

Arrancaron en septiembre de 2019. Empezó la pandemia y estuvieron meses sin vender nada, luego sucedió un efecto positivo: “La gente al estar encerrada empezó a hacer huertas y a compostar. Empezamos a vender muchos productos para eso. Tuvimos una reactivación”.

150 mil kilos de plástico

Desde ese momento hasta el día de hoy Wood Idea viene con un crecimiento muy firme y sostenido. Ya lleva reciclado más de 150.000 kilos de plástico. “Lo que podría haber sido basura hoy son mobiliarios sustentables”, destacó. 

Respecto al modelo de negocio, Gastón contó que hizo mucho hincapié en hacer una empresa flexible. “Trabajamos con dos personas en relación de dependencia y el resto es todo tercerizado. Nosotros compramos los insumos, los mandamos a un taller y les enviamos notas de pedidos de productos que necesitamos, les pagamos la mano de obra y se lo entregamos al cliente. Todas nuestras ventas son a pedido y online”. 

Empezaron trabajando con el taller original de Buenos Aires y sumaron uno en Trenque Lauquen: “El 70 % de nuestra producción sale de acá. La pandemia hizo que mejorara mucho la logística”. 

Misión: conseguir residuos

El plástico tarda 1000 años en degradarse. Wood idea no es solamente una fábrica de muebles con diseño cuidado y practicidad de uso, sino que además es una buena idea para limitar la huella que dejamos a nuestro paso en el mundo: “De no existir Wood Idea hubieran terminado siendo basura con altísimo impacto negativo en el ambiente”, expresó Gastón. 

Su mayor proveedor de plástico está en Rosario. “Es una fábrica que lo que hace es comprar scrap industrial y a recolectores de plástico”, detalló Gastón y contó que uno de los mayores problemas que tienen es la obtención de materia prima: “Primero, muy poca gente separa los residuos en su casa. Segundo, muy pocos municipios se encargan de darle una vida a esos residuos o separar en planta. Eso hace que haya pocas empresas que reciclen el plástico. Yo podría vender mucho más pero no puedo porque no consigo residuos”. 

El emprendedor contó que lo que hace Wood Idea no es nuevo: “A nivel mundial los muebles de plástico existen hace un montón. Hay una empresa de Estados Unidos que nosotros seguimos mucho que hace esto hace 30 años. Están 100 pasos adelante nuestro sobre todo en lo que es separación de residuos”.

Ecológico, práctico y de calidad

La madera plástica, además del beneficio ecológico que brinda, es un material que no se humedece, es libre de mantenimiento, libre de bichos y mantiene su color al sol: “Si comparás nuestros muebles con el de una madera económica, nuestros productos son carísimos. Si lo comparás con una madera dura, resistente a la intemperie, como guayubira, lapacho, no estamos tan caros. Una reposera nuestra, que es nuestro producto más vendido, vale 60 mil pesos y la de una madera dura vale 80 mil pesos. El resto de las maderas tenés que barnizarlas cada 6 meses si las dejás afuera”, explicó. 

Con el relanzamiento en 2019 comenzaron vendiendo 20 productos por mes, hoy están en 200 por mes, 10 veces más: “La idea es ir escalando, nuestro objetivo es vender 2000 por mes. Queda un camino largo por recorrer”, adelantó y contó que su idea no es quedarse en el plástico reciclado: “Lo que estamos haciendo hoy es el primer producto. Estamos investigando otros tipos de materiales reutilizados. La idea es darle una segunda vida a los residuos”.

En unidades, la reposera es el producto más vendido, después huertas y composteras y juegos de livings: “Ya vendimos en 18 provincias. Nuestra venta es 100 % online y sin intermediarios. Queremos llegar directo al consumidor final. No tenemos locales a la calle. El 40 % de nuestra venta es en zona norte del Gran Buenos Aires”, detalló el emprendedor y aclaró que actualmente no exportan actualmente porque por el dólar queda muy caro el producto afuera.

Respecto a si tienen competencia de otras empresas similares en Argentina, Gastón contó: “Cada vez surgen más productos como este y me pone contento porque todos en el fondo tenemos el mismo objetivo: reciclar más plásticos. Es un trabajo nuestro constante en diferenciarnos pensando nuevos productos, nuevos materiales. Nosotros queremos vender productos lindos. Ponemos mucha cabeza en el diseño”.

Hace un tiempo comenzaron a recorrer el camino B para poder certificar: “Las empresas del futuro sí o sí tienen que ser de triple impacto, no solo ganar plata. Tienen que tener en cuenta lo social y ambiental”, concluyó.

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