Qué precio se pagó por los 24.405 animales Angus rematados en 2022 y cuál es el contexto que golpea al sector
La ganadería atravesó un año con precios atrasados frente a la inflación y el tipo de cambio
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Según el último informe ganadero de la raza Angus de la consultora especializada en temas agropecuarios, AZ Group, los valores de la hacienda a faena volvieron a tener una performance sin variaciones significativas y de pérdidas frente a la inflación. Los precios continuan congelados desde el mes de abril y los resultados económicos sufren dentro de un marco institucional poco favorable para la ganadería.
En cuanto a los precios que se pagaron por los 24.405 animales Angus rematados en 2022, la consultora destacó que un 74 % fueron comercializadosn en la provincia de Buenos Aires, un 6 % en Santa Fe, un 5 % en Córdoba y el resto se divide entre las provincias de La Pampa, Entre Rios y San Lius.

“El mercado local está muy bien ofertado, con una faena creciente que no encuentra en el mercado externo e interno una fuerza similar. Las expectativas de saltos de precios se van postergando para los meses de febrero y marzo cuando tengamos un menor volumen ofertado producto de una faena anticipada por la seca, y una menor salida de los corrales como consecuencia del proceso de vaciamiento actual”, indicaron desde la consultora.
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Asimismo, realizaron un balance del año 2022 y sostuvieron que la ganadería atravesó un año con precios atrasados frente a la inflación y el tipo de cambio. Las lluvias recibidas en noviembre fueron la mejor noticia para muchos productores en urgencias.
Si bien la situación sigue siendo comprometida en muchos casos, cambiaron los ánimos y las expectativas. Sin embargo, los precios de la invernada no logran dar el salto, el precio congelado de la hacienda a faena limita las posibilidades de recuperar todo el terreno perdido durante este año. Desde la política, las reglas de juego no colaboran para morigerar el comprometido presente de la actividad.

“Cuotificación de exportaciones, derechos de exportación, múltiples tipos de cambio, cortes prohibidos, control de control sobre el control de precios para atacar supuestos formadores de precios. Todo este pack anti ganadero pierde aún más sentido en este presente que muestra un mercado muy bien ofertado, con precios para la carne vacuna que aumentaron en el año a la mitad de la inflación. Es una visión de política miope en el tiempo, que puede ser buena hoy para la mesa argentina, pero hoy está juego la inversión, la producción y los precios de la carne en próximos años”, advirtieron.
