El motivo que impulsó el consumo de cerdo y el cambio que terminó de consolidarlo

El INTA destacó los principales puntos por los que la demanda pasó de 3 a 18 kilos

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El motivo que impulsó el consumo de cerdo y el cambio que terminó de consolidarlo
28deOctubrede2026a las08:14

El consumo de carne porcina se consolidó como una de las proteínas de mayor crecimiento en la Argentina. La demanda aumentó de 3 a 18 kilogramos por habitante al año entre 1990 y el período 2024–2025.

De acuerdo con el INTA Marcos Juárez, la expansión respondió a la mejora en la calidad del producto, la proliferación de carnicerías exclusivas y el menor costo final por kilogramo percibido. De esta manera, el sector porcino amplió su participación en la mesa nacional en un contexto de recomposición del consumo de proteínas animales.

Al detallar los factores detrás del incremento, el INTA explicó las razones estructurales de este crecimiento. El investigador Raúl Franco señaló: “Durante las décadas de 2010 y 2020 se produjo una marcada expansión del consumo de carne porcina, consolidándose como una de las proteínas de mayor crecimiento en Argentina”.

Grupo de cerdos rosados en un corral de tierra, con un galpón con techo de chapa a la derecha

Asimismo, el especialista Jorge Brunori explicó que entre los factores determinantes se destacaron las mejoras en la calidad de la carne, la aparición de bocas de expendio y carnicerías exclusivas de carne porcina. Además, mencionó que, probablemente, el factor más determinante: el menor costo final por kilogramo percibido.

En forma paralela, se remarcó la versatilidad de la carne porcina, su calidad nutricional, palatabilidad y similitud culinaria con la carne vacuna en numerosos cortes y preparaciones cotidianas. Respecto de la evolución en el hábito del consumidor, Franco detalló: “Muchas familias comenzaron incorporando el cerdo principalmente por una cuestión de precio, pero con el paso del tiempo el hábito de consumo se consolidó también por preferencia, gusto y calidad”.

De acuerdo con el reporte del INTA, la proteína porcina pasó a formar parte habitual de la dieta de las nuevas generaciones. Por su parte, la carne vacuna descendió de 52 a 48–49 kilogramos y la aviar alcanzó entre 47 y 49 kilogramos.

Al mismo tiempo, el INTA comparó los registros locales con la referencia internacional de 25 a 35 kilogramos por habitante al año para evaluar el potencial remanente de la cadena porcina en el mercado interno. En sus conclusiones finales, los especialistas sintetizaron: “Hoy, y aún más en el futuro, hablar de consumo de carne implica considerar un conjunto más amplio de proteínas animales, entre las que se destacan la carne bovina, porcina y aviar”.

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