¿Vuelve La Niña? Advierten condiciones favorables para las próximas campañas

Aunque el invierno se mantendría bajo condiciones neutras, especialistas internacionales alertan que hacia fin de año podría reaparecer La Niña, el evento que enfría el Pacífico y altera el régimen de lluvias

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13deMayode2025a las11:01

Un informe reciente del Climate Prediction Center de Estados Unidos encendió la alarma: existe un 41% de probabilidad de que el fenómeno climático “La Niña” se manifieste nuevamente entre noviembre de 2025 y enero de 2026 en Sudamérica. Si bien por ahora predominan condiciones neutrales, con temperaturas del océano Pacífico dentro de los rangos normales, los modelos climáticos advierten sobre un posible giro a fin de año que podría traer consecuencias para la Argentina.

“La Niña” es la fase fría del patrón conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) y se caracteriza por el enfriamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso impacta directamente en los patrones de lluvia y temperatura alrededor del mundo. En nuestro país, sus efectos varían: puede generar sequías severas en algunas regiones, provocar excesos hídricos en otras y modificar los promedios térmicos estacionales.

En diálogo con  Agrofy News Live, el meteorólogo Ignacio Amorín explicó que, si bien todavía no se puede confirmar el regreso de La Niña, los modelos están empezando a mostrar algo de enfriamiento hacia la primavera en el Pacífico Ecuatorial, un tema para seguir de cerca en los próximos meses.

Fuente: CENTRO DE PREDICCIONES CLIMÁTICAS/NCEP/NWS

El antecedente más reciente —y uno de los más críticos en seis décadas— fue el ciclo 2020-2022, que se prolongó durante tres años y dejó graves secuelas. Según Fundar, la prolongada sequía afectó severamente al complejo agroexportador, provocando una baja en la producción y pérdidas millonarias en sectores clave como la agricultura y la ganadería. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó que la campaña de soja 2022/23 apenas alcanzó los 20 millones de toneladas, un 54% menos que el ciclo anterior y el nivel más bajo desde 1999.

Aunque actualmente la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) prevé una continuidad del estado neutral durante el invierno y parte de la primavera, los especialistas advierten que la incertidumbre aumenta con el correr de los meses. Para el trimestre noviembre-enero, las probabilidades se inclinan hacia un regreso de La Niña, mientras que el fenómeno opuesto, El Niño, parece poco probable, con una chance inferior al 15%.

Amorín amplió: “Por ahora estamos en condiciones neutrales, pero lo que empieza a mostrar la tendencia, o lo que muestran los modelos internacionales, es un leve enfriamiento. Todavía no estamos hablando de La Niña, ni mucho menos, pero es un fenómeno que hay que seguir de cerca, sobre todo para la primavera, porque podría empezar a dar algunas señales.”

Frente a este escenario, sectores productivos como el agro ya comienzan a prepararse. La experiencia reciente dejó lecciones duras: en un país donde la economía sigue atada al clima, cada anomalía representa no solo un desafío ambiental, sino también económico y social.

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