Se conocieron en el campo y llegaron en tractor a la boda: "Decoramos con fardos", cuenta la pareja apasionada por la agricultura

Florencia D’Amico y Fernando Salpurido celebraron su boda a pura identidad rural: llegaron en un tractor, pidieron a los invitados vestirse de gauchos y paisanas, izaron la bandera argentina y cerraron con chacareras

Se conocieron en el campo y llegaron en tractor a la boda: "Decoramos con fardos", cuenta la pareja apasionada por la agricultura
01deOctubrede2025a las12:12

El 25 de enero de 2025, Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, fue testigo de un casamiento distinto. Florencia D’Amico y Fernando Salpurido dieron el “sí” de una manera que todavía hoy se comenta en el pueblo: llegaron a la iglesia en un tractor New Holland T215, rodeados de casi 300 invitados vestidos de paisanos y paisanas.

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La idea no surgió de un gran plan romántico, sino de una charla cotidiana. “Estábamos comiendo y dijimos: ¿por qué no nos casamos un 25 de enero?  cumplimos 35 y 45. Todo cerraba con el número cinco, y nos gustó. Lo del tractor ya lo teníamos claro: era parte de nuestra historia y tenía que estar en el casamiento”, relató Florencia a Agrofy News.

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“Siempre dijimos que nuestra entrada iba a ser en un tractor. A Fernando le gustan desde chico y, cuando empezamos a compartir la vida y el trabajo, se volvió parte de nuestra historia. Hoy tenemos un T190 y un T215, y fue con ese último con el que entramos a la iglesia”, dijo Florencia.

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Amor, trabajo y agro

La pareja se conoció en plena rutina laboral: ella en la administración de una aceitera, él transportando soja. “Yo soy de Quilmes, no tenía nada que ver con el campo. Pero me vine a vivir acá, lo conocí a Fernando y empecé a descubrir este mundo. Hoy, además de la pareja, compartimos una empresa de servicios rurales y campos propios”, relató.

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Su vínculo con la tierra y las máquinas marcó también la celebración. “Para nosotros los tractores son más que herramientas de trabajo: son progreso, esfuerzo y también una pasión compartida. Por eso tenían que estar en nuestro casamiento”.

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Una fiesta distinta

Los 288 invitados tampoco olvidarán ese día. Todos asistieron vestidos de gauchos y paisanas, la música de la iglesia fue de Los Manseros Santiagueños, y tras la ceremonia, con la bandera argentina izada, se entonó el Himno Nacional.

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“Queríamos que todos estén cómodos, que no sea un compromiso de trajes alquilados. Hicimos la fiesta en un campo de jineteadas, decoramos con fardos y hasta reemplazamos las latitas por bidones de fitosanitarios en el tractor. Fue rústico, alegre y muy nuestro”, describió Florencia.

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El corazón pintado de azul

La pasión por New Holland terminó de darle color a la celebración. “A mí siempre me encantó la marca, mi corazón es azul. Fernando tenía uno rojo, pero lo terminé convenciendo. Hoy el T215 es parte de nuestra vida, y también lo fue de nuestro casamiento”, aseguró.

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A casi nueve meses del gran día, el recuerdo sigue intacto: “La gente todavía nos dice que fue el mejor casamiento al que fueron. Nosotros también lo sentimos así: fue auténtico, diferente y hecho a nuestra manera”, cerró Florencia.

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