Cultivos de cobertura: cómo las leguminosas potencian el rinde del maíz al mejorar el nitrógeno disponible

Aparece como una estrategia para optimizar la fertilización; el estudio del INTA busca mostrar el beneficio agronómico

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Cultivos de cobertura: cómo las leguminosas potencian el rinde del maíz al mejorar el nitrógeno disponible
20deAbrilde2026a las08:45

La inclusión de leguminosas en los cultivos de cobertura se consolida como una herramienta para potenciar al maíz. El estudio del INTA Oliveros mencionó que esta práctica modifica la dinámica del nitrógeno y mejora la disponibilidad en el suelo.

El principal beneficio agronómico de las leguminosas, según el informe, radica en su capacidad natural para incorporar nutrientes al lote. El especialista en manejo de cultivos, suelo y agua del INTA Oliveros, José Araujo, explicó: “En secuencias con maíz, la inclusión de leguminosas como cultivos de cobertura cumple un rol clave en el manejo del nitrógeno, al modificar su dinámica dentro del sistema, principalmente mediante sus aportes de nitrógeno por fijación biológica”.

Al mismo tiempo, aclaró que es fundamental no depender de una sola especie, sino complementar las leguminosas con gramíneas y brasicáceas. Estas contribuyen a mitigar las pérdidas de nitrógeno por lixiviación.

Araujo detalló que combinar los cultivos de cobertura con una adecuada elección de las especies, según sus características, densidad y proporción son aspectos clave que optimizan el balance de nitrógeno para el cultivo de maíz siguiente . Durante los ensayos, los investigadores del INTA evaluaron 16 combinaciones diferentes de vicia villosa (leguminosa), centeno y nabo forrajero.

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Los resultados permitieron establecer recomendaciones concretas para los productores según la fecha de siembra del cultivo estival:

  • Maíz temprano: la proporción óptima para poder reducir la dosis de fertilizante químico es de un 70 % de vicia y un 30 % de centeno.
  • Maíz tardío: la ecuación recomendada ajusta la participación de la vicia al 50 %, acompañada por un 50 % de centeno. En ambos esquemas, las mayores producciones de biomasa se obtuvieron cuando la vicia o el centeno superaron la mitad de la mezcla.

Por otra parte, un factor indispensable a monitorear es el consumo de agua. “Cabe destacar que la probabilidad de recarga hídrica del perfil del suelo es menor en maíz temprano que en maíz tardío, lo que podría penalizar su rendimiento en comparación con un barbecho sin cultivos de cobertura”, concluyó.

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