El cultivo que ofrece renta por 100 años y se vuelve un "seguro de retiro": ¿Con una inversión de US$ 75.000 por hectárea se pueden US$ 15.000 al año?

La empresa Agrofides desarrolla plantaciones de pistacho a través de fideicomisos, un esquema que combina gestión profesional, respaldo patrimonial y una apuesta al largo plazo

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06deJuliode2026a las17:21

El pistacho empieza a consolidarse como una alternativa dentro de las inversiones agropecuarias. En ese escenario, Agrofides impulsa un modelo que combina producción, tecnología y una estructura financiera que permite a distintos perfiles de inversores acceder al negocio sin necesidad de administrar una explotación.

¿Cómo invertir en pistachos?

La empresa estructura sus desarrollos a través de fideicomisos. De esta manera, un inversor puede participar desde el equivalente a una hectárea y acceder a la misma estructura productiva que un establecimiento de gran tamaño.

"Lo que ofrecemos es darle la oportunidad a un sin número de personas que puedan participar con la misma rentabilidad como si fuese un productor único muy importante de escala, pero en una participación menor", señaló Juan Ignacio Ponelli, CEO de la empresa.

Un negocio de largo plazo con fuerte respaldo patrimonial

Ponelli explicó que uno de los diferenciales del esquema es que todos los activos quedan dentro del fideicomiso.

"El campo, las maquinarias, los tractores, los implementos, los derechos de agua, absolutamente todo el patrimonio es del fideicomiso y nosotros lo gestionamos. Eso le da otra seguridad", afirmó.

El ejecutivo destacó que el inversor no necesita conocimientos agronómicos ni dedicación diaria. "No tenés que tener conocimiento técnico ni dedicarle tiempo y te deja entrar en un sector estratégico como el de alimentos premium", resumió.

El cultivo también presenta una lógica distinta a la agricultura tradicional. "Esto no es una campaña como en los granos. Es un árbol perenne; una plantación dura 100 años", explicó.

Los primeros frutos pueden aparecer a partir del cuarto año, aunque la producción comercial llega entre el sexto y el séptimo año. A partir de ese momento, comienza una etapa de generación sostenida de ingresos.

"Hacés una inversión grande al principio, pero después se sostiene sola durante toda su vida productiva. Tenés un flujo continuo anual de larguísimo plazo, que no solamente lo hacés para vos, sino que le queda a tus hijos o a tus nietos", destacó.

Ponelli también se refirió a una de las consultas más frecuentes de quienes evalúan ingresar al proyecto: el retorno de la inversión.

"La discusión que tengo muchas veces con gente con cierta sofisticación financiera, es que lo primero que quieren ver es el recupero de la inversión. Pero en realidad, cuando vos invertís ya lo tenés recuperado porque el activo es tuyo y ese activo va creciendo en valor todo el tiempo", explicó.

Para graficarlo, comparó el desarrollo de una plantación con la evolución de un edificio desde el pozo. "Tenés el campo, hacés los trabajos de suelo, instalás el riego por goteo, incorporás la infraestructura eléctrica y los árboles empiezan a crecer. A medida que va pasando el tiempo, eso va creciendo en valor", sostuvo.

Según indicó, alrededor del sexto año la inversión duplica técnicamente su valor y luego comienza el flujo generado por la producción de frutos. Además, aseguró que una plantación en régimen puede ofrecer una rentabilidad aproximada del 20% anual en dólares, aunque aclaró que dependerá de la productividad de cada campaña. "Después te queda todo el flujo que es la venta de los frutos", resumió.

Tecnología para reducir riesgos

Otro de los ejes del proyecto es el manejo tecnológico. La empresa utiliza estaciones meteorológicas propias, riego por goteo, monitoreo remoto y herramientas digitales para administrar cada plantación. "Hoy una estación meteorológica es una herramienta tan básica como un tractor", sostuvo Ponelli.

Además, remarcó que una de las principales ventajas competitivas del cultivo es el control del recurso hídrico. "Nosotros controlamos dos variables fundamentales: la tierra y el agua. No dependemos de que llueva cuando tiene que llover ni de que deje de llover cuando hay que cosechar, porque regamos todo por goteo", explicó.

La empresa monitorea en tiempo real variables como horas de frío, temperaturas, humedad relativa, viento y disponibilidad de agua para tomar decisiones agronómicas y reducir el riesgo productivo.

Para el CEO de Agrofides, esta combinación de tecnología, manejo profesional y una producción de alto valor agregado posiciona al pistacho como una alternativa con fuerte potencial dentro del agro argentino.

"Tenés alta rentabilidad, un riesgo productivo relativo muy bajo y un flujo continuo durante 100 años. No hay muchos negocios en el agro que combinen esas tres cosas", concluyó.

¿Cuánto cuesta invertir en pistacho?

El CEO de Agrofides repasó que hoy el ingreso al proyecto equivale aproximadamente a US$ 33.000 por hectárea. Luego hay aportes anuales hasta completar los seis o siete años de desarrollo, de manera que la inversión total ronda los US$ 75.000 por hectárea, financiada a lo largo del tiempo.

"Una vez en producción, estimamos alrededor de 3.500 kilos por hectárea. Con un precio cercano a US$ 6 por kilo —este año incluso subió a US$ 7—, estamos hablando de ingresos cercanos a US$ 21.000 por hectárea. Descontando unos US$ 6.000 de costos operativos, quedan aproximadamente US$ 15.000 de renta anual", indicó.

Eso representa una rentabilidad cercana al 20% anual sobre la inversión: "Habrá años mejores y otros algo más bajos, pero además del flujo de fondos, el activo sigue aumentando de valor", cerró.

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