Con 12.000 hectáreas y un feedlot de 10.000 cabezas, el ganadero de tercera generación que lanza marca propia de carne: "Ahora el desafío es buscar calidad y llegar al consumidor"
Berardo Vignatti, productor santafesino, presidente de Carsfe y directivo de la raza Braford, contó cómo evolucionó el negocio familiar y por qué apuesta a producir carne de calidad
La ganadería argentina atraviesa un momento de oportunidades, pero también de cambios. Para Berardo Vignatti, productor ganadero, presidente de Carsfe y directivo de la raza Braford, el desafío ya no pasa solamente por producir más, sino por generar carne de calidad, incorporar tecnología y capturar mayor valor dentro de la cadena.
Vignatti es tercera generación de productores ganaderos. La actividad comenzó con su abuelo en la zona de San Justo, en el centro de Santa Fe, y con el paso de las generaciones la empresa fue incorporando nuevas herramientas y sistemas productivos.

Hoy trabajan sobre unas 12.000 hectáreas, con una actividad mixta en la que la agricultura tiene, en buena medida, el objetivo de generar el forraje necesario para la ganadería. El sistema incluye ciclo completo, campo extensivo para producir novillos de exportación y un feedlot de aproximadamente 10.000 cabezas de manera permanente, destinado principalmente a abastecer al mercado interno.
Para Vignatti, esa evolución refleja también un cambio en la manera de entender el negocio.
“Ser ganadero es un desafío enorme. La ganadería no es tan simple, sino que es más compleja de lo que uno cree”, comentó durante el Santa Fe Business Forum.
De producir volumen a buscar carne de calidad
El productor observa una transformación en la demanda internacional. Según planteó, la carne dejó de competir únicamente como un commodity y avanza hacia un mercado donde la calidad y los atributos diferenciados adquieren cada vez mayor relevancia.
En ese escenario, Argentina tiene una oportunidad por el posicionamiento que mantiene su carne en los mercados internacionales.

“Creo que está pasando de ser un mercado de commodity a ser un mercado de calidad, con nichos que son realmente importantes para la Argentina”, sostuvo.
La posibilidad de aprovechar esa demanda requiere, a su entender, una mayor profesionalización de la actividad. Tecnología, genética y herramientas de manejo aparecen como elementos centrales para mejorar la productividad y, sobre todo, la rentabilidad de los establecimientos.

