Crearon el primer híbrido de canola del mundo en 1989 y ahora apuestan fuerte a la Argentina: "Puede dar una renta importante al productor"
Advanta presentó en Rosario nuevos híbridos para el país; en Brasil, la canola pasó de 80.000 a 400.000 hectáreas en pocos años, mientras que en la Argentina se siembran entre 120.000 y 130.000

La canola (también conocida como colza) vuelve a ganar dinamismo en Argentina como alternativa a los cultivos de invierno, impulsada por las oportunidades comerciales, los avances genéticos y su potencial para mejorar la rentabilidad de los sistemas agrícolas.
Canola de Advanta: una empresa con historia en el cultivo
Advanta organizó un encuentro que reunió a referentes del cultivo en Rosario, en donde Axel Labourt, gerente general de la semillera para Cono Sur, repasó la historia de este cultivo en la compañía global: "En el año 1960, hace más de 60 años, una empresa que se llamaba Pacific Seeds comenzó con el mejoramiento de canola. En 1988, Pacific Seeds registra en Canadá el primer híbrido comercial global de canola. Hoy esta empresa es Advanta. Hace más de 60 años que estamos mejorando la canola en Advanta".

Labourt resaltó: "Hacemos canola hace muchísimo tiempo, pausamos por diversos motivos, y ahora hay socios comerciales que nos mostraron que el futuro y el presente de la canola en Argentina tiene muchísimo potencial. Nos decidimos a arrancar con todo", agregó.
La empresa desarrolló durante dos años nuevos materiales que ya están lanzados y Labourt adelantó que hay mucho más disponible en los próximos años: "Todo tiene un fuerte respaldo y trabajo por detrás. En Australia está la base de I+D, pero estamos analizando reciclar el programa de canola en Sudamérica".
Localmente Advanta ofrece los híbridos Hyola primaverales de ciclo intermedio a corto, desarrollado para combinar potencial y estabilidad de rendimiento, sanidad, resistencia al vuelco y adaptación a diferentes ambientes. La propuesta incluye Continuum CL, destacado por su alto contenido de aceite y posicionado en ambientes de alta productividad y Solstice CL, destacado por su estabilidad y control de malezas.
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¿Por qué canola? "La demanda de aceite a nivel global que viene creciendo fuerte es una tendencia fuerte, y la canola en esta tendencia tiene un aporte fundamental. Es un cultivo que viene a hacer más robusto el sistema de rotación en Argentina, con impacto en los cultivos que la preceden. Hoy y por muchos años le puede dar una fuente de renta muy importante al productor, requiere una transformación y cultura de cambio con prácticas agronómicas y de certificación para capturar el beneficio económico", resaltó el gerente general de Advanta Cono Sur.
"No viene a reemplazar, sino a hacer aporte sostenible en la rotación. Es un cultivo clave para la Argentina que busca producir más", agregó.
¿Cómo se produce la canola y qué ofrece Advanta?
En diálogo con Agrofy News, Salvador Muzio, responsable de Desarrollo Técnico de Advanta, destaca que el cultivo cuenta con un importante recorrido de investigación y mejoramiento genético, que permitió desarrollar híbridos adaptados a distintos ambientes y con características orientadas a mejorar el rendimiento.
En ese sentido, Advanta ofrece híbridos de canola con adaptación ambiental, buen perfil sanitario y contenido de aceite, además de tecnología para el control de malezas. La compañía trabaja con materiales que incorporan tecnología Clearfield (CL) y evalúa la incorporación de híbridos con tolerancia adicional a triazinas (CT).
Los híbridos primaverales de ciclo intermedio corto de Advanta presentan una adaptación destacada en el norte de Buenos Aires, el sur y centro de Santa Fe, Entre Ríos y el norte santafesino. A su vez, los avances genéticos buscan reducir el desgrane mediante una mayor permanencia de las silicuas cerradas, lo que permite ampliar la ventana de cosecha y facilitar la planificación.
Salvador Muzio resaltó que, desde el punto de vista comercial, la aparición de nuevos actores en la cadena favoreció el desarrollo de contratos que permiten acordar precios desde la implantación del cultivo y dar mayor previsibilidad a los ingresos. Como referencia, el mercado utiliza las cotizaciones de Matif, en Francia, sobre las que se aplican los descuentos correspondientes a la comercialización local.

Según Muzio, en el contexto de los precios internacionales actuales, la canola presenta una oportunidad de rentabilidad frente al trigo. Además, al finalizar su ciclo antes, permite adelantar la siembra de soja y mejorar su potencial de rendimiento dentro de la rotación.
Sin embargo, el cultivo requiere un manejo específico, especialmente durante la siembra y la cosecha. El pequeño tamaño de la semilla exige precisión en la profundidad y en la preparación de la cama de siembra, mientras que la cosecha debe planificarse cuidadosamente para minimizar las pérdidas de granos.

A nivel mundial, la canola tiene una presencia importante en países como Canadá, Australia y Francia. En Brasil, la superficie creció de unas 80.000 a 400.000 hectáreas en pocos años, mientras que en Argentina se estima que el área sembrada se ubica entre 120.000 y 130.000 hectáreas.
Con este escenario, Muzio considera que la canola tiene margen para ampliar su participación en los cultivos de invierno argentinos. En función de la superficie destinada al trigo, estima que podría ocupar entre un 30% y un 40% de esa área, impulsada por la evolución de los precios internacionales, las alternativas de comercialización y el desarrollo tecnológico.

