Bueno para el campo: trigo sube 11% en el último mes

07deEnerode2000a las09:37

Escribe Patricia Van Ploeg

El buen ritmo de los embarques, la constante demanda de Brasil, la necesidad de los molinos de abastecerse de materia prima de calidad y el incentivo del gobierno que, vía subsidios de tasa, facilitó créditos para la retención de trigo, provocaron una retracción de la oferta de cereal, que mostró una suba de 7% durante la última semana.

De esta forma, el trigo resultó una alternativa positiva para los agricultores, que pudieron retener en este período de bajos precios y altos costos. Durante el último mes el trigo repuntó 11,5% desde los $ 82,9 por tonelada que cotizaba treinta días atrás hasta los $ 92,5/t de ayer para la posición enero.

Todo este panorama generó también una corriente especulativa de inversores con liquidez que encontraron en el mercado triguero una buena posibilidad de rentabilidad. En efecto, los «pases» de mes a mes en el mercado de futuros -considerados «caros» para el productor medio- resultaron durante este período una variable de ganancia para grandes capitales que consiguen financiamiento en el exterior a tasas más ventajosas que las locales. De esta forma, se ha generado una corriente de compras de posiciones cortas contra venta de las largas: la diferencia entre el disponible de trigo de $ 91,5 contra $ 107,7 de julio genera una renta de 19% en seis meses mientras el «pase» contra mayo a $ 104 otorga un beneficio de 14% en sólo 4 meses por compras de «contado» y venta de «futuros».

El trigo ya fue recolectado prácticamente en su totalidad -95% según los últimos informes- con un rendimiento promedio de 24 quintales por hectárea y una producción que es calculada en 14/14,5 millones de toneladas.

Los analistas coinciden ahora en que son muchos los factores que confluyen para mantener una cierta tendencia alcista de precios. «Entre los fundamentals se ubica el buen ritmo de los embarques que para diciembre del año pasado totalizaron 1.100.000 toneladas contra 300 mil del año anterior. Además se aceleran los próximos embarques y las ventas de trigo ya alcanzan a 4 millones de toneladas, dos millones colocadas a Brasil y el resto a terceros países», decía Juan Martín Rebolini, de Sparks América del Sur.

Sin embargo, la suba del trigo puede tener su parte negativa: «A estos precios ya empieza a ser caro el cereal en comparación con el americano o francés, cuyos valores FOB rondan entre u$s 100 y u$s 90 contra u$s 95/t del argentino», indicaba Ricardo Baccarín, de Panagrícola.

Ganadores

Con este contexto, los analista coinciden en que los ganadores en la suba de este mercado son los grandes productores, los exportadores y los acopiadores con resto financiero. Esto quedaría demostrado en que a fines de diciembre había 270.000 contratos abiertos de cereal y hoy sólo quedan alrededor de 60.000 contratos con entrega. «Los que estaban vendidos sobre enero y tenían capacidad financiera recompraron las posiciones», explican los técnicos, que también admiten que los molineros se encuentran hoy en una situación compleja, ya que son los únicos que pueden presionar la demanda ante la necesidad de cumplir compromisos ya asumidos pero encuentran el cereal con un precio más alto que una semana atrás y comprueban serios problemas de calidad.

En efecto, para Sparks América del Sur la producción triguera llegaría a 14,8 millones de toneladas con rindes de 3.000 kilos aunque «sólo tiene buena calidad el cereal del sudeste». Si bien se afirma que técnicamente el trigo puede seguir subiendo, habría que analizar otros factores. «Los molinos comienzan a preocuparse porque el cereal proveniente del norte no encuandra en los requerimientos de la actividad panadera, lo que provocaría una tendencia alcista para el trigo de calidad pero bajista en el mercado de futuros».

El clima tampoco es ajeno al trigo pese a que ya se encuentra recolectado. La situación de sequía

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