Estudian mejorar la producción forrajera

11deEnerode2000a las11:03

La adecuada provisión de nitrógeno desde el inicio del cultivo resulta desingular importancia para el logro de alta producción de forraje, ya queaquélla determina directamente el número de macollos que desarrollará laplanta.

En un trabajo desarrollado mediante el convenio entre los CREA de la zonaOeste Arenoso y la EEA General Villegas, Daniel Trasmonte, coordinador de laComisión de Ganadería de los CREA del Oeste Arenoso, y Martín Díaz Zorita,de la EEA General Villegas afirman que «el conocimiento de la disponibilidad denitratos en las capas superficiales del suelo permite establecer cuál será larespuesta esperada a la fertilización nitrogenada en los verdeos de invierno».

Agregan que «si bien no se han difundido curvas zonales de diagnósticosuficientemente ajustadas, distintos trabajos disponibles ubican el umbral derespuesta por debajo de las 4,5 partes por millón de nitratos en la capa arableo valores equivalentes a 25 kilogramos de nitrógeno por hectárea para lossuelos del oeste bonaerense».

Los autores advierten que, en la medida en que la materia orgánica o losnitratos de los suelos se incrementan, la respuesta al agregado de fertilizantesnitrogenados disminuye.

El sistema de labranza con remoción, con barbechos estivales, ladisponibilidad inicial de nitrógeno en lotes con buena aptitud productivageneralmente es adecuada para la normal producción de materia seca de loscereales forrajeros de invierno. En estos casos no es común el logro derespuestas significativas en la producción de forraje por fertilizaciónnitrogenada.

Diferentes estudios demuestran una mayor eficiencia de aprovechamiento delnitrógeno aplicado en el momento de la siembra en comparación con aplicacionesluego del primer pastoreo.

Además, con esas aplicaciones, se observa una disminución de lavariabilidad de los resultados, sobre todo en lotes de menor potencialproductivo.

Las aplicaciones de fertilizantes amoniacales o formadores de amonio como laurea voleo tienen la desventaja de presentar importantes pérdidas de nitrógenopor volatilización. Este fenómeno es de gran magnitud en temperaturassuperiores a los 15°C, presencia de rastrojos en superficie y altos contenidosde humedad. Lluvias de 10-20 milímetros incorporan la urea y/o el amonio enprofundidad y reducen o anulan estas pérdidas.

Dosis

Los resultados de un estudio desarrollado en cercanías de Catriló (LaPampa) muestran que el mezclado de la urea aplicada con el suelo en presiembradel cultivo incrementó significativamente la eficiencia del uso del nitrógeno,permitiendo reducir la dosis de aplicación hasta en 50% con respecto a suaplicación superficial.

La respuesta al agregado de nutrientes dependerá no sólo del nivel defertilidad del suelo considerado sino también de la disponibilidad de agua y delas condiciones térmicas que regulan la tasa de crecimiento de los cultivosconsiderados.

Las reducciones en la disponibilidad de agua y de temperatura ambientedurante el período de crecimiento condicionan la normal productividad de losverdeos de invierno y los efectos que se pueden esperar del agregado denutrientes por fertilización.

Por ejemplo, estudios regionales indican que es necesario disponer de entre170 y 240 milímetros de agua en el suelo entre marzo y agosto, para abastecersatisfactoriamente los requerimientos hídricos de verdeos de invierno en laregión de la pampa arenosa.

Al evaluar los requerimientos hídricos de los verdeos de invierno junto conla probabilidad de precipitaciones para General Villegas, América y Pellegrini,se observó que la disponibilidad de agua aportada por las precipitaciones entremarzo y agosto sería limitante para el normal desarrollo de estos cultivos enaproximadamente 30% de las campañas, sin diferencias significativas entrelocalidades.

La totalidad de los estudios evaluados demuestra que la producción demateri

Temas en esta nota

    Cargando...