Cayó el telón de Palermo

02deAgostode2000a las08:35

Con los festejos tradicionales que se desarrollaron en la pista central de laRural de Palermo, la muestra agroganadera de este año llegó a su fin, con laesperanza del sector productivo de que para la próxima edición se hayancumplido las promesas oficiales que se hicieron el sábado último para cambiarla peor crisis que soporta el sector agropecuario nacional en los últimos 20años.

La muestra, en esta edición, volvió a exhibir todos los avances genéticosque los productores pecuarios pudieron lograr, a pesar de las dificultadeseconómicas y financieras que deben sortear. Por la pista central de la Ruralpasaron los mejores reproductores bovinos, equinos, porcinos y lanares queproduce el país, sin apoyo de ningún sector, y mucho menos del Gobierno.

Allí, en el picadero histórico que alguna vez fue barroso y hoy es dearena, se exhibió todo cuanto puede hacer la gente del campo, para producir yexportar genética al mundo, de la mejor que exigen los países productores dealimentos primarios.

En esa pista quedó claro que la capacidad de producir embriones y semen paracolocar en el mundo, es el motor que la gente del campo pone en primera filapara venderle a plazas internacionales todo y cuánto se logra en las pampasargentinas y algo más: que se extiende a las zonas más áridas y marginalespara los logros ganaderos.

Lejos de los tiempos en que se pensaba sólo en conseguir excelentesreproductores bovinos, la Argentina vende hoy al mundo embriones de las mejoresrazas, genética mejorada incluida, con la cual los ganaderos del exteriorpueden enriquecer sus planteles y lograr, consecuentemente, rodeos deindiscutible calidad y colocación de sus carnes en las góndolasinternacionales.

El campo atraviesa por una de sus peores crisis, pero eso no impidió que susrepresentantes llegaran a Palermo 2000, tanto con la especie bovina, como con laporcina, la equina y la ovina, quizá una de las más castigadas por losavatares y volatilidad de las plazas externas, a la hora de hablar de precios.Quedará como incógnita para el año próximo, y también como esperanza paralos productores rurales, que se cumplan los anuncios oficiales tendientes amejorar la rentabilidad en todas las actividades agropecuarias del país.

Otro tanto ocurrirá con la capacidad financiera de los chacareros pararenovar el quejoso y viejo parque de maquinaria agrícola, así como con lasexpectativas de acceder a créditos que les permitan endeudarse, pero parapagar, con la intención de reconvertir producciones, adecuarse a los reclamosde la demanda consumidora mundial y, finalmente, recuperar sus inversiones,remontar la crisis y, definitivamente, instalarse entre las naciones queproducen para competir y no para hundirse en el quebranto.

El campo está dispuesto a jugar todas las fichas para avanzar. Sólofaltaría, como aseguraron los mismos productores que llegaron este año a laRural, que el Gobierno cumpla con sus promesas, así como que se reconsidere queel sector no puede seguir adelante con semejante carga impositiva sobre susespaldas.

"A pesar de todo, fue una verdadera fiesta"

El presidente de la Rural, Enrique Crotto, trazó un balance de la muestra endeclaraciones a la agencia Noticias Argentinas, y dijo que "a pesar de lassuspicacias y tonterías que se dijeron sobre la inauguración, esta fue unaverdadera fiesta". Aludió así a las quejas que lanzaron algunos sociosminoritarios de la Rural sobre el estilo de conducción de Crotto.

Los cierto es que casi 1.260.000 personas visitaron la 114ª Exposición deGanadería, Agricultura e Industria Internacional de la Sociedad RuralArgentina, muy por debajo del millón y medio que concurrió el año pasado.

La actividad de esta tradicional muestra concluyó ayer con los remates delos mejores ejemplares bovinos de las razas Hereford y Polled Hereford.

El mejor precio de la jornada —21 mil pesos— se pagó por DominanteWran

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