El maíz modificado mataría a insectos

23deAgostode2000a las08:55

Washington (EFE) - Un estudio de la Universidad de Iowa (EE.UU.) confirmóque el polen del maíz transgénico puede matar las larvas de la mariposamonarca, lo que reaviva la polémica sobre la alteración de los genes en loscultivos.

Un primer estudio llegó a las mismas conclusiones el año pasado en laUniversidad Cornell de Nueva York, pero fue muy criticado por sus limitaciones,ya que sólo se fundamentaba en pruebas de laboratorio, mientras que el de ahoraes un estudio de campo. «Teníamos resultados de laboratorio mostrando elefecto y ahora tenemos resultados de campo que también lo confirman», señalóJohn Obricky, director de la segunda investigación, en la revista«Ecología».

El maíz transgénico se comenzó a plantar en EE.UU. en 1996 y supone ya untercio de toda la cosecha. Ningún estudio ha confirmado que comporte riesgospara el ser humano u otros mamíferos.

La planta fue alterada para que actúe como un pesticida «natural», para locual se le incorporaron genes de la bacteria bacillus thuringiensis, que puedenmanipularse para actuar contra una oruga devoradora de esa gramínea.

Las endotoxinas de la bacteria «funcionan fijándose a un receptorespecífico del aparato digestivo del insecto elegido, lo que hace que deje dealimentarse», explicó recientemente Milton Zaitlin, profesor de Patología delas plantas, en la Universidad Cornell, en un congreso sobre genética aplicadaa los vegetales.

Pero según las investigaciones de Obricky en la Universidad de Iowa y deJohn Losey, profesor de Entomología en Cornell, quien dirigió el primerestudio, el maíz modificado BT, puede afectar también a otros insectospolinizadores.

El polen de ese maíz, llevado por el viento, se deposita en un tipo deplantas, denominadas «algodoncillo», que crecen en los márgenes de los camposde cultivo y constituyen el principal alimento de las mariposas monarca.

En los experimentos, los investigadores recogieron hojas de las plantas quese habían impregnado con el polen y las colocaron en platillos deexperimentación junto con larvas de mariposa, de las cuales murieron alrededorde 20 por ciento.

A su vez Val Giddings, vicepresidente de Alimentación y Agricultura de laOrganización de la Industria de la Biotecnología, señaló en el diario «TheWashington Post» que existen al menos veinte estudios que demuestran que elpolen del maíz modificado no es nocivo para las mariposas monarca.

Sin embargo, reconoció que «el riesgo potencial que procede del maíz BT noestá aún totalmente evaluado».

Demandas

A comienzos del pasado año, varios grupos ecologistas presentaron unademanda por «contaminación genética» contra las firmas que diseñan semillasgenéticamente modificadas.

Algodón, patatas y maíz son algunas de las variedades que la AgenciaEstadounidense de Protección del Medio Ambiente (EPA) ha aprobado desde 1995.

Los ecologistas han expresado su temor de que los genes introducidos en estasplantas de cultivo puedan trasladarse a otras plantas y animales y acarrear laaparición de lo que denominan una «superhierba» o un insecto capaz deresistir a cualquier ataque. Numerosos científicos de EE.UU., pese al respetoque les merecen las investigaciones que ponen de relieve los peligros de lamodificación genética en las plantas, son firmes partidarios de estatecnología y de las posibilidades que ofrece para la alimentación.

La mariposa monarca (Danaus plexippus) protagoniza cada año una de lasmigraciones más asombrosas del mundo animal, cuando millones de ellas vuelandesde sus territorios en el sur de Canadá a través de EE.UU. para invernar yreproducirse en el estado mexicano de Michoacán, tras atravesar 5.000kilómetros en etapas de unos 120 al día.

Después de cinco meses, las mariposas -más de sesenta millones en lamigración de este año- retornan en marzo a Canadá desde sus criaderos en losbosques de Mi

Temas en esta nota

    Cargando...