Se pueden ganar 82 días en el período de engorde

06deOctubrede2000a las08:42

Escribe Carola Wittman

Investigadores de la Facultad de Agronomía (UBA) concluyeron un ensayo desuplementación de engorde con grano de maíz para ganado bovino, que permitióacortar el período de la terminación de novillos en 82 días con respecto alrégimen de alimentación pastoril, logrando animales con menor grado degordura.

Se compararon los dos regímenes de alimentación más usuales: pastoreo ysuplementación con granos. Al tiempo que se utilizó el feedlot como control otestigo.

"En nuestro ensayo, los animales presentaron grasa intramuscular con elmismo perfil de ácidos grasos que el de animales en pastoreo. A diferencia delfeedlot, donde la calidad de la carne producida tiene una composición deácidos grasos menos saludable para el ser humano", sostiene Juan JoséGrigera Naón, profesor de la cátedra de Bovinos de Carne y director delestudio realizado.

Diversas ventajas

La reducción de días en el engorde resulta una ventaja muy importanteporque posibilita aumentar la carga del campo, calcular mejor la superficie quese destinará a reserva en primavera o ingresar otros animales en paralelo, ydisminuir la duración promedio de la invernada. Es decir, permite un giro másrápido de capital.

Según Grigera Naón, faenar 80 días antes impacta estratégicamente en elprecio que recibe el productor, porque no es lo mismo vender en agosto que ennoviembre. A precio de mercado, en 1999 los primeros recibieron $1,07 por kilovivo, mientras que los últimos apenas obtuvieron $0,85 pesos.

En la Argentina, se faenan aproximadamente 11 millones de vacunos por año,de los cuales el 80% se destina al consumo interno y el 20%, a la exportación.De esos 11 millones totales, en 1999, 7,5 millones se engordaron en sistemaspastoriles; 3 millones, en suplementación invernal con pasturas y granos; y los500 mil restantes, en feedlot. Estas cifras corresponden a estadísticaselaboradas por la cátedra de Bovinos de Carne.

Criterios de terminación

El mercado define el grado de terminación de los animales, mientras que laindustria frigorífica, reflejando las preferencias del consumidor, exigeniveles cada vez más elevados y uniformes de calidad.

Concretamente, en este caso se requirió un peso de faena inferior a 300 kg yun grado de gordura de 7 mm, que se estableció a partir de medicionesecográficas del nivel de grasa subcutánea entre la duodécima y ladecimotercera vértebra. Si bien es habitual en otros países, este métodoresulta novedoso en la Argentina.

"Estamos objetivizando el ojo del comprador. Necesidades que antes seapreciaban subjetivamente mediante la observación visual, ahora se puedenprecisar objetivamente con la ayuda de la tecnología. De esta forma, es posibleevitar destinar a faena animales con poca terminación así como animales conexceso de grasa, que constituyen una pérdida tanto para el productor, por elalimento extra consumido, como para la industria frigorífica, por la necesidadde recortar esa grasa de escaso valor comercial", explica el investigador.

Cuando se estimó que los animales estaban terminados, se llamó al compradorpara que armara su lote y si le convenía, lo adquiriera. Es decir, fue elcomprador quien definió el punto de faena.

Contrariamente, muchas experiencias científicas han tomado como criterio determinación una determinada edad. Pero animales de distintas razas u orígenesno reflejan las demandas del mercado. Grigera Naón destaca que este ensayo habuscado responder adecuadamente a los requerimientos del consumo para que laproducción sea de transferencia inmediata.

Con menos grasa

Al lograr el espesor de grasa deseado con anterioridad, los novillos AberdeenAngus alimentados a base de maíz y pasturas resultaron más livianos que suscongéneres alimentados sólo a pasto. El peso de la res fue de 261 kg contra299 kg de las que

Temas en esta nota

    Cargando...